La mayoría de los integrantes de la diversidad sexual siguen sintiéndose víctimas de discriminación y violencia
En el marco del Día contra la LGBTfobia, el Instituto Municipal de Planeación (Implan), en conjunto con Pride Michoacán y la Secretaría de la Mujer Moreliana para la Igualdad Sustantiva (Semmujeris), presentaron los resultados de su Encuesta sobre diversidad sexual y de género en Morelia, basada en la misma estructura de la Encuesta Nacional sobre Diversidad Sexual y de Género WEB (ENDISEG WEB), aplicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en el año de 2022.
Con datos recogidos entre el 10 de mayo y el 30 de diciembre del pasado 2025, esta encuesta contó con la participación de 248 personas, de las cuales, 196 declararon ser pertenecientes a la diversidad sexual, mientras que apenas 52 fueron heterosexuales.
La encuesta recogió una serie de datos como la orientación sexual, identidad de género, condición de vivienda, presencia de discapacidades, servicios de salud a los que accede, nivel de estudios y ocupación, entre otros datos básicos, pero en particular destacaron algunas situaciones negativas que persisten y que afectan a las personas de la diversidad sexual.
De acuerdo con la encuesta, en la etapa de la infancia, más precisamente antes de cumplir los 12 años, hasta el 81% de los de la población LGBT dijo que lo hicieron sentir mal o diferente, por motivos como amenazas, chantajes, robos o agresiones físicas, por nombrar algunos casos.
Al momento de revelarle su orientación y/o identidad a sus padres, en el 13% de los casos los encuestados fueron obligados a recibir atención psicológica o religiosa, mientras que el 27% fue recibido con molestia y ofensas por parte de sus progenitores, quienes incluso llegaron a expulsar de casa a las personas afectadas.
Cabe añadir que la mayoría prefieren contarle de este aspecto a su mamá, hermanas o hermanos y amistades antes que a su papá.
La encuesta también arrojó que hasta el 59% de quienes tomaron la encuesta han pensado en suicidarse producto del rechazo y la violencia, cifra que disminuye marcadamente en comparación con la de las y los heterosexuales, de un 33%.
De estos porcentajes, el 35% de las personas de la diversidad sexual de hecho intentó terminar con su propia vida, mientras que, en el caso de las personas heterosexuales, solo el 12% trató de hacerlo.
Factores como el insomnio, estrés, depresión, pérdida de apetito o aumento de peso y angustia, miedo o ansiedad son factores que han contribuido a dicha estadística.
En el caso específico de la comunidad LGBT, los problemas económicos, familiares o de pareja, problemas de salud, en la escuela, el trabajo, y relacionados con su orientación sexual también contribuyeron.
Por otro lado, un alto porcentaje de quienes integran la diversidad sexual admitió haber recibido amenazas y ataques sexuales, y propuestas para tener relaciones sexuales a cambio de dinero, además de haber sido víctimas de tocamientos sin consentimiento, y de mensajes o actos humillantes, en diferentes entornos como escuela y trabajo.
A su vez, varias de las respuestas revelan que prevalece un constante miedo al rechazo, exclusión y a la agresión por parte de diversas personas y en diferentes espacios públicos y privados.