Apenas 4 personas continúan dedicando su día a día a esta labor
Cada vez es más común escuchar a los artesanos y/o los productores de diversas mercancías, que su labor se ha vuelto obsoleta o que ha sido reemplazada por algún método que suele ser más barato y en teoría más eficiente, aunque en ocasiones, con ciertos bajones de calidad.
Este también es el caso de la fabricación de tejas de adobe en la tenencia de Tacícuaro, de la ciudad de Morelia; así lo reveló el jefe de la comunidad, Alan Farid Ortiz Tapia, quien compartió que actualmente son apenas 3 o 4 personas las que todavía se dedican a la producción de este material de construcción.
El jefe de la tenencia explica que la necesidad económica es el principal factor que ha mermado la continuidad de esta labor, dado que su retribución monetaria no es suficiente para cubrir las demandas de sus productores, quienes tampoco se lo transmitieron a sus hijos.
Alan Farid lamentó dicha situación puesto que expone que la localidad es rica en la generación de adobe, pero carece de personas que lo trabajen, y mucho menos hay quien pueda instruir a las nuevas generaciones acerca de cómo se aprovecha el material, tanto para la fabricación de tejas como para la construcción de casas en general.
Por si fuera poco, la estandarización del uso de concreto y otros materiales más comunes para la edificación de viviendas y otro tipo de instalaciones ha disminuido en gran medida la demanda de opciones a base de adobe, más allá de seguir muy presente en toda la tenencia.
Como respuesta, el encargado de la tenencia de Tacícuaro ha dicho que buscarán apoyar a los productores, ayudados por convencer a las familias de la comunidad de que todavía se puede aprovechar el adobe para la fabricación de materiales de buena calidad y a precios accesibles.