A diferencia de otros artistas afrodescendientes que han participado en el evento, Lamar se caracteriza por su postura política clara.
Ian Arriaga
El rapero Kendrick Lamar liderará el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LIX este domingo 9 de febrero, llevando el hip-hop de Los Ángeles a Nueva Orleans sin perder su esencia narrativa.
Su música, marcada por una fuerte crítica social, ha sido un estandarte en la lucha contra el racismo y la brutalidad policial en Estados Unidos.
A diferencia de otros artistas afrodescendientes que han participado en el evento, Lamar se caracteriza por su postura política clara.
Temas como Alright—convertido en un himno del movimiento Black Lives Matter—y The Blacker The Berry, que denuncia el racismo sistémico, han cimentado su lugar como una de las voces más influyentes del género.
El hip-hop, que alguna vez fue marginado por la industria musical, hoy domina las listas globales.
En el top 50 mundial, seis de las canciones más escuchadas pertenecen a este género, cuatro de ellas de Kendrick Lamar.
En EE.UU., cinco de sus temas encabezan el ranking, consolidándolo como el artista del momento.
Su presentación en el Super Bowl no solo marcará un hito en la historia del evento, sino que reafirmará el impacto del hip-hop como una herramienta de resistencia y transformación social.