La artista salió a las puertas del hotel Mandarín, en Santiago, donde cientos de fanáticos la esperaban desde temprano, y les ofreció un mini concierto improvisado.
Ian Arriaga
A pesar de la cancelación de sus dos conciertos en Chile, Shakira no quiso irse sin regalarle un momento especial a sus seguidores. La tarde del lunes, la artista salió a las puertas del hotel Mandarín, en Santiago, donde cientos de fanáticos la esperaban desde temprano, y les ofreció un mini concierto improvisado.
“Yo no me voy a despedir de ustedes sin cantarles algo”, dijo la barranquillera, desatando la euforia de la multitud. Acompañada de su banda, interpretó una versión acústica de “Antología”, uno de sus temas más emblemáticos. A pesar de algunos problemas de audio, el público coreó la canción con emoción, creando un momento inolvidable.
Shakira tenía programadas dos presentaciones en el Estadio Nacional como parte de su gira “Las mujeres ya no lloran”, pero ambas fueron canceladas por problemas con la infraestructura del recinto.
La primera fecha, prevista para el domingo, se suspendió apenas seis horas antes del show. La propia cantante explicó en un comunicado que el suelo del escenario estaba desnivelado y no garantizaba la seguridad de su equipo y sus fans.
El segundo concierto, que debía realizarse el lunes, también se canceló, a pesar de que la productora Fenix Entertainment aseguró que las condiciones ya eran seguras. Sin embargo, Shakira responsabilizó a la empresa por la situación y prometió regresar pronto para cumplir con su público chileno.
Antes de regresar a su hotel, la intérprete de “Monotonía” expresó su gratitud y cariño hacia sus seguidores: “Gracias, Santiago, gracias por el apoyo, los quiero mucho”.
Con esta inesperada presentación, Shakira demostró una vez más su cercanía con el público y su compromiso con quienes la han acompañado a lo largo de su carrera.