El Senado de la República aprobó por unanimidad un dictamen que reforma la Ley Federal del Trabajo para incorporar formalmente a todas las personas trabajadoras del arte en México, ya que la legislación vigente solo contemplaba de manera expresa a músicos y actores.
La iniciativa redefine el concepto de trabajadoras y trabajadores del arte. Ahora incluye a quienes ejercen habilidades artísticas, creativas, interpretativas o cuyo talento resulta indispensable para la ejecución de su labor. Con ello, la reforma amplía el reconocimiento legal a un sector históricamente invisibilizado.
Además, el dictamen evita una lista cerrada de profesiones. En su lugar, establece un criterio amplio que abarca actividades realizadas en escenarios, teatros, cines, circos, radio, televisión, salas de doblaje y grabación, así como cualquier espacio donde se exhiba, transmita o registre voz, imagen o ejecución artística.
La reforma también moderniza las modalidades de contratación y las formas de pago. Esto responde a la realidad del sector, donde predominan esquemas temporales, por proyecto o por función. Así, la ley busca adaptarse a las dinámicas contemporáneas de la industria cultural.
Con esta modificación, el Congreso reconoce que el arte no es un pasatiempo. Es trabajo. Y como tal, requiere protección laboral, certeza jurídica y condiciones dignas.
Esta reforma representa un paso relevante para garantizar derechos laborales en el ámbito cultural y fortalecer la profesionalización del sector artístico en México.