Luego del ataque registrado en la zona arqueológica de Teotihuacán, el gobierno federal ordenó intensificar las medidas de seguridad en estos espacios turísticos a nivel nacional.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó durante su conferencia matutina que instruyó a las áreas de seguridad y cultura a fortalecer la vigilancia, tras un hecho que calificó como inédito en el país.
Como parte de las acciones inmediatas, se determinó el despliegue de más elementos de la Guardia Nacional en zonas arqueológicas, además de analizar la posible instalación de arcos detectores de metales en los accesos para prevenir riesgos.
En Hidalgo, los principales puntos con afluencia turística incluyen Tula de Allende, donde se ubican los Atlantes; Pañhú; Huapalcalco y Xihuingo, sitios que ahora serán objeto de mayor resguardo.
De acuerdo con la información oficial, el agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, ingresó armado y abrió fuego contra turistas extranjeros. Tras ser sometido por elementos de seguridad, el sujeto se quitó la vida.
El saldo del ataque fue de 13 personas lesionadas, siete de ellas por impactos de arma de fuego, además de una mujer canadiense que perdió la vida. Entre las víctimas se encuentran personas originarias de Canadá, Estados Unidos, Colombia, Rusia, Brasil y Países Bajos.
Autoridades mexicanas indicaron que ya se estableció comunicación con las embajadas correspondientes y familiares de los afectados, con el objetivo de brindar apoyo y dar seguimiento a este caso.