La ola violenta llevó a cabo iconoclasia en espacios religiosos y en instalaciones propiedad del Poder Judicial, como en las vallas de acero colocadas en distintos inmuebles públicos como el Congreso Local
Toluca, México.- Las movilizaciones feministas por el 8 de marzo, se llevaron a cabo sin incidentes y de manera en paz en el Valle de Toluca, pues pudieron ejercer su libertad de expresión para pedir un alto a la violencia feminicida, por el derecho de las mujeres y la igualdad de género.
Durante el martes se registraron al menos ocho contingentes que partieron desde varios puntos de la capital mexiquense, aunque la mayor actividad se tuvo después de las 15:00 horas.
La ola violenta llevó a cabo iconoclasia en espacios religiosos y en instalaciones propiedad del Poder Judicial, como en las vallas de acero colocadas en distintos inmuebles públicos como el Congreso Local.
Entre las acciones que sobresalieron fue el gesto que tuvo una propietaria de un negocio ubicado en la calle Rayón pasando Instituto Literario, quien repartió decenas de botellas de agua a las activistas que pasaron por el lugar.
La acción generó furor entre el contingente de feministas que gritaron y ovacionaron la acción sorora.
“¡Agua gratis! Tenemos poquitas botellitas de agua, pero son de corazón. Beber lo necesario”, se exhibió.
Otra imagen que resaltó fue que en el grupo de mujeres policías exhibieron cartulinas en la que recordaban que estaban trabajando y que eran madres de familia.
Entre los mensajes exhibidos estuvieron “Soy hija, madre, hermana, esposa. No me agredas”, “Este es mi trabajo, sustento de mi familia. No me agredas” y “No me agredas, no me toques, Soy mujer igual que tú”, entre otros.
Además, en el Centro Histórico de Toluca los templos religiosos ahora fueron resguardados por jovencitas que armaron cadenas humanas.
Los diversos grupos feministas partieron de distintos puntos de Toluca como el jardín Reforma en Isidro Fabela e Independencia o el parque Simón Bolívar frente a Rectoría.
Los inmuebles públicos fueron resguardados con granaderos y que en todo el Estado ascendieron a más de 2 mil efectivos.
El Palacio de Gobierno, el Poder Judicial y la Cámara de Diputados, además de vallas metálicas contaron como elementos de seguridad, aunque algunos otros espacios no escaparon a pintas o de los vidrios rotos.