Pachuca de Soto, Hidalgo.- Cada año salen de diversas regiones de Hidalgo a los campos de cultivo del norte del país alrededor de 20 mil jornaleros agrícolas.
Ahondó el subsecretario de Atención a Comunidades Marginadas y Zonas Indígenas de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedeso), Rigoberto Valencia Pérez, que en su mayoría se encuentran bajo condiciones de hacinamiento, maltrato y bajos salarios, en los lugares donde son contratados por las empresas de la referida región.
Precisó que la Sedeso mantiene un programa de apoyo al sector; sin embargo, sólo se ha podido trabajar con 5 mil de ellos, a quienes se les envía a los campos de cultivo, con contrato en donde se especifican las horas de trabajo así como el salario y las condiciones de seguridad que deberán detener en esos lugares.
Comentó que se puede tener confianza en que todos los jornaleros que se adhieren a este programa cuentan con condiciones laborales adecuadas; no obstante, la gran mayoría de los campesinos que salen de la zona de la Huasteca, la región Otomí-Tepehua y la Sierra lo hacen bajo su riesgo a través de enganchadores que se anuncian en las estaciones de radio.
En estos casos, indicó, es imposible tener un control de cuáles son sus condiciones laborales y de vida, pero de acuerdo con los mismos trabajadores se conoce que en muchas ocasiones son violentados en sus derechos.
“No se les pagan las horas en el precio convenido, que es de 100 pesos, además de que viven en barracas donde se encuentran hacinados, y tampoco tienen la seguridad de que van a regresar a sus hogares”
Por Daniel Martínez Martínez