Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- La cantidad de accidentes vehiculares se disparó en el primer bimestre del año, en el comparativo con el mismo periodo de tiempo durante el 2021 y 2022, incrementándose al doble.
Juan José Jiménez Hernández, director del Hospital General de Tulancingo, ofreció los datos, señalando que durante enero de este año se registraron 30 accidentes viales, mientras que en febrero, fueron 20.
El promedio de accidentes viales en enero y febrero de los años 2021 y 2022, fue de 15 en cada periodo de tiempo.
En el desglose de datos, de los 30 accidentes viales registrados en enero de este año, en seis han sido choques en automóviles, cuatro son atropellamientos y en 19, han estado implicadas motos y motonetas.
En febrero, cuatro accidentes fueron con automóviles involucrados, 10 con motos o motonetas, así como tres atropellados, uno de ellos por una moto.
En cada uno de los accidentes hay un promedio entre tres a cuatro personas, de las cuales, la mitad han resultado con lesiones de diverso grado.
El directivo médico atribuye el aumento en la incidencia de accidentes se debe a que prácticamente ya no hay restricciones para movilidad y actividades en general, como ocurrió durante la etapa más crítica de la pandemia por Covid 19.
El 80 por ciento de los lesionados atendidos son varones menores de 25 años de edad; además, en la mitad de los casos, se ha encontrado que presentaban algún grado etílico al momento del registro del accidente.
Jiménez Hernández expresó preocupación por esta situación, pues considera que refleja el exceso de confianza y la falta de atención para manejar un vehículo.
Señaló sobre todo la situación de los accidentes de motos y motonetas debido al aumento en su uso, además que se transportan muchas más personas de las dos que están consideradas por el diseño del vehículo.
“Ya es hasta cotidiano ver en los semáforos, motos donde viajan cuatro o hasta cinco personas, incluso bebés de brazos”.
A ello se agrega que en la mayoría de los casos, tanto el conductor como sus acompañantes no usan ningún implemento de protección a sus cuerpos, por lo menos casco.
“El uso por lo menos del casco, disminuye en forma importante tener una lesión grave, o incluso mortal”, enfatizó.
Por Daniel Martínez Martínez