Los órganos electorales están coludidos para sembrar terror, si es necesario, alerta
Diana López Silva
Es inminente un fraude electoral, donde hasta los órganos electorales estarán coptados, y los grupos de poder sembrarán “terror electoral” para tratar de inhibir la votación, alertó Bernardo Barranco, coordinador del libro “El infierno electoral”, que fue presentado en la Universidad Iberoamericana.
Al analizar casos de fraude electoral y negociación de grupos como el denominado “Atlacomulco” en elecciones federales como la de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña, así como procesos electorales como última ocurrida del Estado de México, no descartó que pueda darse la llamada “estafa maestra” este 1 de julio.
Sin embargo, señaló que a pesar de todos los intentos de robar la elección, si la diferencia entre los dos primeros lugares es amplia, no habrá quien pueda revertir la elección federal y tampoco en los estados más competidos como Puebla y Veracruz.
“La tentación está muy latente y los mecanismos por los que se puede dar este fraude, básicamente podríamos resumirlos: 1.- la cooptación de las instituciones electorales, 2.- una cantidad impresionante de dinero destinada a la compra de votos, 3.- procesos de cocción del voto a través de los programas sociales, hemos visto que los programas sociales se han incrementado hasta en 500 por ciento y 4.- terror electoral, es decir, inhibir la participación a través de actos que ya hemos estado viendo, sobre todo asesinatos político-electorales, los periodistas son coaccionado, en los últimos tres meses, son cerca de siete periodistas que cubren la fuente electoral, que han sido amenazados”.
Finalmente, sobre encuestas como la que publica el periódico Reforma este miércoles, donde Andrés Manuel López Obrador presenta una ventaja de 52%, es decir 2 a 1 sobre su principal adversario, dijo que la disyuntiva que tienen hoy los partidos es la democracia, y dos caminos que serían hacer fraudes para romper la voluntad popular y el otro, prepararse para ser oposición.
Criticó el hecho de que a nivel federal sea evidente que el Instituto Nacional Electoral (INE) favorece al Partido Revolucionario Institucional (PRI), y que el Tribunal Electoral cometa verdaderos sesgos en sus decisiones, como haber aceptado a “El Bronco” y parar los programas sociales para su utilización para la compra de votos el día de la elección; “es decir, son signos, no quiero decir que se vaya a dar de manera completa (el fraude electoral), pero hay elementos de sospecha, que nos permiten conjeturar que podría darse un proceso electoral sesgado”.