No hubo consenso en torno al artículo 43, cuya derogación es una de las principales exigencias del movimiento.
Ian Arriaga
A casi dos meses del inicio de los paros estudiantiles en la UAEMéx, la tercera mesa de diálogo entre el Enjambre Estudiantil Unificado (EEU) y las comisiones universitarias expuso nuevamente las tensiones en torno a la reforma del Estatuto Universitario. Aunque se informó que la consulta institucional cerró con la participación de seis mil personas y una tendencia favorable al modelo de votación 2-1-1, no se logró un consenso claro respecto al artículo 43, cuya derogación sigue siendo una exigencia central del movimiento estudiantil.
Las autoridades universitarias señalaron que el análisis completo de los resultados aún está en curso y que, con base en ellos, se construirá una propuesta que será presentada primero al EEU. También se comprometieron a transmitir las siguientes sesiones del Consejo Universitario y anunciaron que una reforma integral al Estatuto podría ser tarea de la próxima administración, que asumirá funciones el 13 de agosto.
Por su parte, el EEU expresó su inconformidad por la falta de inclusión real en la elaboración de la propuesta y exigió mayor transparencia, acceso a documentos y cumplimiento de los acuerdos firmados. Señalaron que el artículo 43 es una barrera para la protesta legítima y advirtieron sobre el riesgo de simulaciones o dilación con el cambio de autoridades. Aunque algunos paros se han levantado, el movimiento continúa activo en diversas facultades.
En ese contexto, el Enjambre Estudiantil Unificado emitió un comunicado en el que se deslinda de la Asamblea de Académicas y Académicos, que recientemente hizo público un manifiesto en apoyo al movimiento estudiantil. Aclararon que dicha asamblea, conformada por docentes y administrativos, no tiene contacto directo con la organización que mantiene tomadas las instalaciones de la Casa del Estudiante (antes Edificio Histórico de Rectoría).
El deslinde fue particularmente enfático respecto al académico Alberto Saladino García, a quien señalaron como alguien ajeno al movimiento, sin relación directa con sus decisiones o estructuras internas.
El colectivo estudantil advirtió que no permitirán el uso político de su nombre ni de su lucha, y pidió a los miembros de la Asamblea de Académicos abstenerse de utilizar su causa con fines personales o institucionales.