Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Los elementos de policía municipal, así como estatal, están impedidos legalmente para detener a personas que ocupen casas habitación y otras edificaciones abandonadas, por lo que tienen que ser directamente los propietarios quienes presenten denuncia por invasión para llevar a cabo acciones legales.
La aclaración fue realizada por Manuel Martínez Dorantes, secretario municipal de Seguridad Ciudadana, a pregunta expresa de la molestia e incluso temor de vecinos sobre todo de la zona de Napateco, por la situación planteada.
En meses recientes, los vecinos de dicha zona del municipio han denunciado públicamente que presuntos delincuentes, así como adictos a sustancias tóxicas, y en general malvivientes, ingresan a construcciones que se encuentran abandonadas.
Señalan que dichos domicilios son usados por este tipo de personas para dormir, pero también para consumir drogas y alcohol, e incluso son usados como almacenar artículos que habrían robado previamente.
Lo anterior ha provocado que los vecinos de Napateco teman por su seguridad, pues varias personas han sufrido agresiones verbales, así como incluso físicas, asegurando que también se han presentado casos de robo a transeúnte.
Al respecto, Martínez Dorantes insistió que legalmente los elementos policiacos no pueden ingresar a los domicilios, pero se han canalizado reportes, incluso de representantes vecinales para darles atención.
Sin embargo, insistió que los dueños de viviendas y domicilios abandonados presenten denuncia para poder actuar dentro de las normativas legales, e iniciar proceso a los infractores por el delito o delitos que procedan.
De acuerdo a reportes de autoridades estatales y municipales en materia de obras públicas y urbanismo, en Napateco una de cada tres viviendas está abandonada, incluso con avanzado deterioro.
Ello ha sido aprovechado por personas para realizar las invasiones señaladas a los predios.
El mando policiaco municipal refirió que los más recientes reportes recibidos fueron de Haciendas de Napateco, a donde acudieron, pero no encontraron a nadie en la vivienda referida, al momento de tocar a la puerta.
Por Daniel Martínez Martínez