El 30 de abril se conmemora el Día del Niño de acuerdo con la propuesta del entonces ministro de Educación Pública, José Vasconcelos.
Desde 1924 en México, cada 30 de abril se conmemora el Día del Niño de acuerdo con la propuesta del entonces ministro de Educación Pública, José Vasconcelos. La Declaración de Ginebra de ese mismo año reconoce y afirma, por primera vez, la existencia de derechos específicos para los niños y las niñas, pero sobre todo la responsabilidad de los adultos hacia ellos.
México, encargado de promover acciones en favor de la infancia, formuló desde 1998 el Índice de los Derechos de la Niñez, con la finalidad de observar de manera integral el estado que guarda la niñez en el país y desarrollar medidas sintéticas respecto al cumplimiento de los derechos establecidos en la Convención de los Derechos del Niño. Las tres principales etapas en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes son: Primera infancia, de los 0 a los 5 años de edad; Edad escolar, de los 6 a los 11 años, y la Adolescencia, de los 12 a los 17 años.
La primera etapa que se enfoca en la infancia (de 0 a los 5 años) se enfoca en la salud y supervivencia de los niños, lo cual estadísticas de la ENOE, en México existen 11.4 millones de niñas y niños de cinco y menos años, de los cuales 50.4% son niños y 49.6% son niñas, y representan 29.8% de la población menor de 18 años en el país. Además, destaca que el primer año de vida, es una etapa de mayor vulnerabilidad debido a la total dependencia de cuidados físicos, alimentación, abrigo, e higiene.
Además, la principal causa de muerte en menores de un año son las afecciones originadas en el periodo perinatal, responsable de una de cada dos muertes (51.3%); 24.8% de los fallecimientos se deben a malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas y 4.2% se debieron a muertes por accidente.
En este sentido, los registros de estadísticas vitales del INEGI señalan que entre el año 2000 y 2016 la tasa de mortalidad en niños y niñas menores de 5 años en nuestro país pasó de 25.0 a 14.6 por cada mil niñas y niños nacidos vivos. Por otro lado, nos habla de que la población infantil en sus primeros años goce de un nombre y una identidad que les permita el acceso a servicios de salud y educación.
También destaca la educación preescolar que constituye la fase inicial del sistema escolarizado, este permite potencializar sus habilidades de aprendizaje y socialización, y con ello, optimizar su aprovechamiento en los siguientes niveles escolares. Según datos de la Encuesta Intercensal 2015, de los 6.5 millones de niñas y niños de tres a cinco años en el país, 35.8% no asisten a la escuela, esto es que uno de cada tres niñas y niños en edad preescolar no desarrollan sus capacidades en este nivel, lo que puede repercutir en su aprendizaje y socialización futura.
La segunda etapa es la población infantil en edad escolar (de 6 a 11 años de edad), la cual es una edad formativa que comprende de los seis a los 11 años, y abarca normalmente la educación primaria, donde además de adquirir conocimientos se acumulan experiencias que favorecen el desarrollo humano al acelerar la formación de identidad y autoestima, ejerciendo los derechos a la participación y al desarrollo. Conforme a los datos de la ENOE, al 4º Trimestre de 2018, 1.9% de las niñas y niños en edad escolar no asiste a la escuela, situación que marca una seria desventaja para el desarrollo de sus capacidades futuras.
Y por último la tercera etapa que es la adolescencia de niños (de 12 a 17 años), acorde con la ENOE 2018, en México residen 13.7 millones de adolescentes, de los cuales 6.7 millones son hombres y 6.5 millones mujeres. Durante esta edad del desarrollo se consolida la madurez física, emocional y cognitiva al desarrollarse la identidad, personalidad e intereses, así como las capacidades y habilidades para relacionarse y comportarse en la edad adulta.
Con datos de la ENOE al 4º Trimestre de 2018, 1.1 millones de adolescentes de 16 y 17 años no asisten a la escuela, situación que pone en riesgo el desarrollo de su máximo potencial para las edades futuras; de estos adolescentes, 21.8% cuenta con algún grado aprobado en nivel primaria, 13.2% tiene secundaria incompleta y 62.8% han completado sus estudios de nivel secundaria.
En esta etapa la amenaza principal es el temprano inicio de relaciones sexuales sin debida protección exponiéndose a enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados que pueden alterar el proyecto de vida de las jóvenes adolescentes. De acuerdo con la ENADID, 46.1% de la población de mujeres adolescentes de 15 a 17 años que iniciaron su vida sexual, sin algún método anticonceptivo, destacando que de ellas 16.9% no los utilizó porque no conocía los métodos y no sabía cómo usarlos, además de que no sabía dónde obtenerlos.
Otro de los aspectos en los que se enfoca es en el derecho a la participación y al acceso a las tecnologías por lo cual Según datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2017, hay 14.3 millones de niñas, niños y adolescentes de 12 a 17 años; de esta población, 72.9% cuenta con un celular inteligente para acceder a Internet y 41.5% se conecta por medio de una computadora de escritorio. Además, muestra que los adolescentes de 12 a 17 años dedican gran parte del tiempo a navegar por Internet y al uso de redes sociales, principalmente Facebook (56%), Instagram (20%), Snapchat y Twitter (10%).