Lo alarmante es que no existen cifras certeras de las personas afectadas por trata.
Cómo parte de la conmemoración del Día Mundial contra la Trata de Personas, la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) del Estado de Michoacán invitó a sus instalaciones a Karla de la Cuesta, víctima de trata por parte de Sergio Andrade y ahora abogada, activista y presidenta fundadora de Alas Abiertas, una asociación que apoya a personas víctimas de esta violencia.
En su experiencia de 11 años de acompañamiento Karla señala que no hay edad para que las personas sean acechadas por este mal, refiriendo que el 57 por ciento de la población es vulnerable por razones de edad, género y condiciones socioeconómicas.
En este punto ejemplifica el caso de Ana María Velázquez Colomer, de entonces 55 años, quien desapareció en 2015 tras acudir a una entrevista de trabajo anunciada en los recortes de una hoja pegada en Tlalpan en la Ciudad de México.“Cualquier persona de cualquier edad puede caer una de estas trampas, ¿Qué pasó con ella? Pues no sabemos solo que después de la cita no volvió”, señala.
De la cuesta menciona que aunque la explotación sexual es la acción más relacionada con la trata de personas, esto va más allá, pues la trata está ligada a todo tipo de violencia como la sexual, de género y económica, además de que existen diversos tipos de trata como matrimonios forzados, adopciones ilegales, reclutamiento de menores para actividades ínclitas, adopciones ilegales, tráfico de órganos, explotación laboral o trabajos forzados, entre otros.
Lo alarmante es que no existen cifras certeras de las personas afectadas por trata, además de que el gobierno deja en el desamparo a las víctimas indirectas, incluso menciona no existen protocolos de acción.