- El hijo de la pareja golpeadora de Cuautitlán Izcalli, está esperando se defina su tutela.
- Desde hace una semana el infante ya no tuvo contacto con sus familiares al estar en resguardo en el DIFEM en Toluca.
A casi una semana de dejar de ver a su familia, los abuelitos paternos del pequeño del caso del kínder de Cuautitlán Izcalli, pudieron convivir con él y están a la espera de que las autoridades mexiquenses se los dejen en resguardo a más tardar este martes.
El menor fue ingresado a Villa Hogar en Toluca del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIFEM) tras la agresión que cometieron sus padres y por el que fueron vinculados a proceso. En este lugar se le ha dado atención alimentaria, psicológica y médica.
Los familiares se hicieron presentes en las instalaciones de la Procuraría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes este lunes, luego de ganar un amparo federal.
El abuelito del infante, Alberto Hernández, aclaró que el menor no cometió el delito y fue un asunto de mayores, y no tiene porque estar incomunicado con su familia.
“Lejos de lo legal, digo, el niño no cometió ningún delito… es un tormento, un cambio total de de nuestro modus modus vivendi…de no tener de cerca al nieto, lejos de la situación hayan pasado por otros adultos, para nosotros un niño de tres, prácticamente incomunicado parece que él está arrestado”, aseveró.
La abuelita, Mariana Rodríguez, entró a ver al niño y salió después de dos horas contenta, porque constató que esta bien de salud, aunque triste y espera que este miércoles se lo puedan llevárselo a casa.
“Está bien, dentro de todo lo que cabe él está bien, está triste, su mirada está triste y sobre todo extraña a su mamá y a su papá… le dije voy a darle de comer a Paquis y me dijo te puedo acompañar entonces esa es la otra cara de la moneda, la tristeza, espero que pronto pueda tenerlo en mis brazos nuevamente”, externó.
Este martes se llevarán a cabo los exámenes adicionales, para comprobar su parentesco y los familiares del infante buscan ya tenerlo bajo resguardo.