Se espera que por lo menos el 80% de los ejemplares de acúmara liberados puedan sobrevivir
Los últimos tres meses y poco más han sido de prioridad para el Lago de Pátzcuaro, que se vio afectado por las condiciones de sequía que azotaron a Michoacán en el primer semestre del 2024 y que le significaron una disminución a los niveles de agua, así como también pérdida de ejemplares de peces y otros animales marinos, que actualmente se encuentran en condiciones de peligro, pues sus números se han reducido drásticamente.
Tal es el caso del pez blanco, del cual fueron sembradas ya un total de 50 mil crías en el perímetro de este cuerpo de agua, mientras que, por otro lado, esta semana se liberaron unos 15 mil ejemplares juveniles de pez acúmara, ambas siembras por parte de la Comisión de Pesca de Michoacán (Compesca). En un caso más está el achoque mexicano, del cual todavía se realizan análisis antes de comenzar con una repoblación.
De acuerdo con Andrés Arellano Torres, director del Centro Regional de Investigación Acuícola y Pesquera, del Instituto Mexicano de Pesca y Acuacultura, se espera que por lo menos el 80% de los ejemplares de acúmara liberados puedan sobrevivir, mientras que, en cuanto al achoque, refirió que este ya se tiene en cautiverio, por lo que ya pueden desarrollar su ciclo completo. En este sentido, el objetivo es desarrollar su cultivo, así como realizar conservación de la especie.
Señaló que en primera instancia se recupera el huevo del lago, para después conservarlo en las instalaciones del Instituto y ya posteriormente se lleva a cabo la liberación. Para esto, cabe mencionar que se pueden liberar siempre y cuando provengan del medio natural; es decir que el huevo lo conservan en las instalaciones, pero siempre tiene que regresar.
Ahora, si bien es cierto que en Michoacán ya se tienen avances importantes para su cultivo, al reproducirlo en cautiverio, también es necesario recuperar su hábitat natural, y ese es el siguiente paso, señaló Andrés.