Valle de Tulancingo, Hidalgo.- Árboles incluso arrancados desde la raíz, estructuras metálicas derribadas, así como afectaciones en distintos puntos carreteros de la región por la caída de ramas, es el saldo de la fuerte ráfaga de viento registrada en la región la noche de este miércoles 29 de abril.
Se conoció de una persona lesionada al caer parte de la construcción en la colonia Loma Bonita, sin mayor registro de más afectaciones al respecto.
En diversos tramos de la carretera federal México – Tuxpan se registró la caída de ramas, algunas de grandes dimensiones, pero sin registrarse accidentes en dicha vía, gracias al bajo flujo vehicular en ese momento, lo que fue aprovechado por los cuerpos de protección civil y de seguridad pública para el retiro de dichas ramas.
En Tulamcingo, se registró el desgajamiento de árboles, incluso desde la raíz, en las colonias de zona alta de la ciudad, como Adolfo López Mateos, Guadalupe y La Cruz.
Algunas viviendas de dicha zona tuvieron afectaciones al volarse techos y otras partes de sus construcciones, pero sin dejar saldo de lesionados, salvo lo señalado en Loma Bonita.
En la carretera estatal Tulancingo – Santiago Tulantepec se registró la caída de una estructura metálica así como un poste, a la altura del crucero Genisa.
En otros puntos del municipio también se registró el desprendimiento de estructuras, cayendo en las calles, pero sin dejar lesionados.
Mientras que en otros municipios de la región se registraron situaciones similares, pero sin dejar saldo de lesionados.
Los elementos de protección civil en la región, con el apoyo de policías locales, así como de la corporación estatal, apoyaron para el retiro de los escombros, ramas y estructuras caídas, mientras que personal especializado retiró las estructuras a la altura de Genisa.
Las ráfagas de viento se registraron por espacio de media hora, aproximadamente, con una velocidad de 59.5 kilómetros por hora, de acuerdo a lo registrado en la estación meteorológica de la dirección de Bomberos y Protección Civil en Tulancuingo.
Por Daniel Martínez Martínez