De acuerdo a datos del Cuestionario Ampliado del Censo de Población y Vivienda 2020, la tasa específica de fecundidad en las adolescentes fue de 42.96 nacidos vivos por cada 1 000 mujeres de 15 a 19 años. Las entidades con las tasas más bajas fueron Ciudad de México y Querétaro con 26.36 y 31.93 nacidos vivos por cada 1 000 adolescentes respectivamente; mientras que las más altas se encontraron en Chiapas (64.83), Michoacán (55.29), Guerrero (55.22) y Durango (55.03).
En el estado de Aguascalientes respecto a la actualización de la tasa específica de fecundidad (TEF) presentó una cifra por cada 1000 adolescentes se registraron 46 nacidos vivos en la entidad, cifra semejante a Indonesia
Lo deseable es que la TEF por cada mil adolescentes no sea mayor a un dígito, como en los casos de Grecia (6) Canadá (7), España (7) entre otros muchos. República de Corea solo presenta uno por cada mil, podría empezar a medir con tasas más exigentes, es decir por cada 10 mil.
En México hay más de medio millón de niñas y adolescentes en ocupaciones no permitidas, 33.0 % laboraron debido a que el hogar necesita de su trabajo o su aportación económica; 31.2 % lo hizo por gusto o solo por ayudar, 19.4 % para pagar su escuela y/ o sus propios gastos y 16.4 % lo hizo por otras razones. De las niñas y adolescentes que trabajan en ocupaciones no permitidas, un poco más de la mitad (52.3 %) tuvo jornadas de trabajo con una duración de hasta 14 horas; 21.7 % trabajó jornadas de más de 36 horas. Por nivel de ingresos, la mitad de las niñas y adolescentes (50.2 %) percibió hasta un salario mínimo, 12.2 % más de uno y hasta dos salarios mínimos y 30.8 % no recibió ingresos.