El presidente municipal de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, consideró urgente reforzar la seguridad en toda la cadena productiva del aguacate en Michoacán, luego de que Estados Unidos suspendiera temporalmente las importaciones del fruto mexicano en medio de un contexto marcado por la inseguridad en la entidad. En este sentido, el alcalde señaló que la estrategia no debe limitarse a proteger a los inspectores estadounidenses que supervisan el cumplimiento de los protocolos de exportación, sino extenderse a productores, trabajadores y personal sanitario que participan diariamente en una de las principales actividades económicas del estado.
Y es que, de acuerdo con datos de la Fiscalía General del Estado, el 75.8 por ciento de las extorsiones registradas en lo que va del año se concentran en la franja aguacatera de Michoacán, lo que refleja el impacto que la violencia ha tenido sobre este sector. Con respecto a este panorama, Martínez Alcázar afirmó que “urge reforzar la seguridad, sobre todo en la revisión de toda la cadena productiva”, al señalar que las inspecciones internacionales requieren condiciones adecuadas para desarrollarse, pero también que quienes trabajan en la producción y comercialización del aguacate cuenten con garantías para desempeñar sus actividades sin ser víctimas de la delincuencia.
A su vez, el edil hizo énfasis en la situación de los pequeños productores, debido a que, dijo, existe la percepción de que toda la industria aguacatera está integrada por grandes propietarios. Si bien reconoció que hay empresarios con extensas superficies de cultivo, sostuvo que esa no es la realidad de la mayoría, pero sí la de miles de familias que poseen menos de cuatro hectáreas. Por ejemplo, explicó que numerosos agricultores sustituyeron pequeñas parcelas de maíz por huertas de aguacate y dependen de esa actividad para sostener su economía, por lo que los problemas de inseguridad repercuten directamente en sus ingresos y en la estabilidad de sus comunidades.
Pese a que la suspensión de exportaciones tiene efectos inmediatos sobre el comercio internacional, Martínez Alcázar advirtió que las consecuencias también alcanzan a quienes participan en cada etapa del proceso productivo. Comentó que jornaleros, podadores, operadores de maquinaria, transportistas y cortadores de aguacate dependen de la continuidad de las exportaciones, toda vez que el cierre de la frontera detiene las labores en las huertas y reduce las oportunidades de trabajo para miles de personas que viven de esta actividad.
A final de cuentas, el alcalde lamentó que la atención institucional al problema de la inseguridad se intensifique únicamente cuando existen presiones internacionales.