Por Arturo Cravioto
El alcalde de la capital poblana, José Chedraui Budib, anunció que su administración implementará un programa de revisiones constantes y auditorías ambientales al relleno sanitario de Chiltepeque. Esta decisión se tomó luego de que diversos organismos civiles y pobladores de las zonas aledañas denunciaran posibles fallas en el manejo de lixiviados y el agotamiento prematuro de la vida útil de las celdas de basura.
Chedraui precisó que no se ignorarán las quejas ciudadanas sobre los malos olores y la presunta contaminación de mantos freáticos, por lo que solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente municipal realizar inspecciones técnicas semanales. El objetivo es verificar que la empresa concesionaria cumpla con todas las normas oficiales mexicanas y los protocolos de compactación de residuos para evitar desastres ecológicos.
El presidente municipal enfatizó que la salud de los habitantes de las juntas auxiliares cercanas es una prioridad que no puede negociarse por intereses operativos. Chedraui advirtió que, en caso de detectarse irregularidades graves, se aplicarán las sanciones administrativas correspondientes e incluso se evaluaría la rescisión del contrato si se comprueba un daño ambiental irreparable.
Además de las inspecciones, el Ayuntamiento buscará establecer mesas de diálogo con los colectivos ambientales para transparentar los resultados de los análisis de suelo y agua en la periferia de Chiltepeque. El alcalde subrayó que la gestión de residuos es uno de los mayores retos de la metrópoli, por lo que su gobierno ya analiza alternativas tecnológicas para transitar hacia un modelo de aprovechamiento de basura más moderno y sustentable.
