Con la entrada en vigor a partir del primero de enero del 2019 de nueva Ley del ISSEMYM, hay que analizar cada caso para evaluar a quienes convendría cambiar de sistema y a quienes no, además que los bonos que hoy se dan para incentivar cambios pueden parecer cuantiosos pero a la larga podrían no ser gran cosa, asegura especialista.
El presidente de la Comisión Técnica de Seguridad Social del Colegio de Contadores Públicos de México, Rolando Silva Briceño, comentó para Ultra Noticias las implicaciones de la incorporación de los servidores públicos a las AFORES conforme a las condiciones que ahora plantea la nueva Ley de Seguridad Social de los Servidores Públicos del Estado de México, misma que en los recientes días ha sido objeto de criticas y polémica.
Explicó que las Administradoras de Fondos para el Retiro, (afores), son instituciones financieras privadas que administran fondos de retiro y ahorro de los trabajadores y que llevan más de 21 años de trayectoria, esperando que cuando cumplan sus 25 años, comenzarán a mostra los resultados y la conveniencia o no de este nuevo prototipo de pensionados individualizados.
Silva señaló que el panorama al que se enfrentarán los trabajadores es adverso, puesto que, referente a la expectativa de una pensión, dijo que quienes cumplan con 25 años de cotización y hayan estimado durante ese lapso con un sueldo de tres salarios mínimos estaría aspirando a una pensión de entre 5 y 6 mil pesos.
“Dentro del Estado de México es que se pasa de un esquema de beneficio garantizado, que es lo que se necesita, a un esquema de contribución garantizada”, manifestó el presidente de esta comisión.
Aunado a esto, destacó que todas las personas que se hayan afiliado al ISSEMYM antes del primero de enero del 2019, fecha en la que entraría en vigor esta Ley, tendrán la opción de conservar el derecho de calcular su pensión con el cálculo anterior.
Respecto a los que se vayan a inscribir a partir de esa fecha, Silva puntualizó que, a diferencia de esta Ley, se está contemplando un bono, esto quiere decir, que quien quiera migrar del esquema de pensiones por afores tendrá una bonificación calculada en la antigüedad que tenga esta persona.
“Si bien, el esquema y la expectativa es pobre y definitivamente no es óptima para los trabajadores del futuro, los trabajadores actuales tendrían que hacer cada quien un cálculo individualizado sobre el beneficio que pueden obtener en caso de que deseen cambiar”, aseveró.
Recalcó que es importante que la gente no se deje guiar por la primera imagen, ya que, es difícil que un esquema de pensión individualizado supere el beneficio que pueda otorgar un esquema como el que actualmente existe.
De igual forma detalló que en México no se tiene, como en otros países, una cultura del ahorro y por eso se tiende a no planificar a futuro este tipo de situaciones económicas.