La gente suele recurrir a varias prácticas como cábala para el inicio de año
Alberto Dzib
En México, las celebraciones de Año Nuevo están impregnadas de simbolismo y tradiciones que varían de una región a otra, pero comparten el mismo objetivo: atraer prosperidad, felicidad y buenos deseos para el próximo año.
En el Valle de Toluca, estas costumbres cobran un significado especial, combinando rituales ancestrales con prácticas familiares únicas.
Carlos Vázquez, habitante de la región, explica que una de las tradiciones que mantiene su familia consiste en lanzar lentejas crudas al aire al llegar la medianoche.
“Esto busca atraer abundancia y prosperidad para el hogar; Las lentejas, símbolo de riqueza y bienestar, son un elemento que utilizamos para recibir el año”.
Para Leticia, las celebraciones tienen un carácter más íntimo, ella relata que en su hogar esperan el Año Nuevo con una cena especial, en la que no faltan las 12 uvas, un brindis con vino y los abrazos entre seres queridos.
“Cada uva representa un deseo para los meses venideros, entonces comemos una durante cada campanada del nuevo año”.
Maribel, por su parte, subraya la importancia de iniciar el nuevo ciclo con renovación y limpieza; destaca que una de las prácticas más significativas en su familia es barrer la casa de adentro hacia afuera antes de la medianoche.
“Esto permite liberar el hogar de malas energías y abrir espacio para nuevas oportunidades”.
Además, Leticia comparte un ritual que entusiasma especialmente a los amantes de los viajes.
“Salimos a la calle con maletas en mano, dando una vuelta a la manzana como símbolo de nuestro deseo de viajar durante el próximo año”, describe.
Estas costumbres, que se repiten año tras año en el Valle de Toluca, reflejan la diversidad cultural de México y el anhelo compartido de comenzar un nuevo ciclo con esperanza y alegría.