Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Cuatro policías, tanto preventivos como de Tránsito y Vialidad, han sido dados de baja a partir del inicio de la actual administración local, debido a diversas faltas, incluso confirmándose que uno de ellos transportaba gasolina robada a bordo de un auto.
La confirmación fue realizada por el alcalde Fernando Pérez Rodríguez, quien lamentó que el ahora ex policía adscrito a Tránsito y Vialidad municipal no pudiera ser consignado, debido a que la cantidad de combustible no era suficiente para configurar delito.
Enfatizó que de ninguna manera se protegerá a elemento policiaco alguno, y en general a funcionarios de cualquier nivel que pudieran estar implicados, y por supuesto, que se confirme que hayan sido parte de la comisión de algún delito.
Recordó que otros dos elementos de la Policía Preventiva municipal fueron dados de baja por falta de responsabilidad en las labores que se les había asignado, mientras que otro agente de tránsito y vialidad, fue despedido al confirmarse que recibía dinero.
El alcalde enfatizó que de ninguna manera se pueden disculpar los actos de corrupción, por lo que los despidos de los ahora ex agentes policiacos, son prueba de que se está cuidando que en la corporación sólo trabajen personas con vocación de servicio a la ciudadanía.
Pérez Rodríguez Dio las declaraciones, luego del llamado del Secretario de Gobernación federal, Miguel Ángel Osorio Chong, en cuanto a realizar una depuración definitiva de las corporaciones policiacas, así como la profesionalización de los elementos locales.
Incluso, “en este momento se lleva a cabo una capacitación para que tanto los policías preventivos, así como los de tránsito, sepan cumplir con los protocolos como primer respondiente en el Nuevo Sistema de Justicia Penal”.
En el contexto, el entrevistado dijo que todos los policías, tanto preventivos como de tránsito municipal, así como los mandos, ya han realizado examen de control y confianza, por lo que en breve se les notificará individualmente los resultados.
Sin embargo, consideró que la aplicación de los exámenes tendría que revisarse, pues a veces los nervios traicionan a los oficiales, y reprueban, a pesar de ser personas honorables.
Por Daniel Martínez Martínez