Por Violeta García
Las autoridades del Gobierno del Estado, en coordinación con los organismos operadores de agua potable, desmantelaron una red clandestina dedicada a la sustracción ilegal de líquido hidráulico, práctica conocida como “huachicol de agua”, en la zona metropolitana de la capital. La intervención técnica e institucional permitió la recuperación inmediata de un caudal que será reincorporado a las redes de distribución oficial en beneficio directo de más de 35 mil habitantes.
El operativo civil detectó la existencia de conexiones subterráneas irregulares, tuberías de alta capacidad no autorizadas y tomas ilícitas conectadas directamente a los pozos de captación y líneas de conducción principales que surten a los tanques de almacenamiento urbanos. Las dependencias encargadas de la infraestructura hídrica argumentaron que la extracción fraudulenta mermaba la presión del suministro en las colonias de la periferia, generando desabasto prolongado y afectaciones al servicio contratado por los usuarios formales.
Los predios e inmuebles donde se localizaban los sistemas de bombeo ilegal utilizados por particulares para el llenado de camiones cisterna tipo pipa con fines de comercialización privada fueron asegurados por el personal de la Fiscalía General del Estado (FGE). La autoridad ministerial procedió a la inmovilización del equipo de succión, las mangueras y las bitácoras de venta informal como parte del inventario de pruebas de la carpeta de investigación penal iniciada por el delito de despojo de bienes de dominio público.
El volumen de líquido recuperado se canalizó de manera inmediata a las plantas de potabilización y tanques reguladores para normalizar el tandeo regular de las juntas auxiliares que registraban los mayores índices de desabasto. El Ejecutivo estatal concluyó puntualizando que los operativos de inspección física y digital en las líneas de conducción continuarán vigentes, advirtiendo que se aplicarán sanciones administrativas severas y clausuras definitivas a las empresas o particulares que reincidan en la ordeña del recurso hídrico de forma verificable.
