Durante el receso escolar aumenta el tiempo que niñas, niños y adolescentes pasan frente a celulares, tabletas, videojuegos y televisión
Berenice León
Con el inicio del periodo vacacional de verano, miles de niñas, niños y adolescentes disponen de más tiempo libre, lo que en muchos hogares se traduce en un mayor uso de teléfonos celulares, tabletas, videojuegos y televisión. Aunque la tecnología forma parte de la vida cotidiana y puede ser una herramienta de aprendizaje y entretenimiento, el médico pediatra Juan Márquez advirtió que el uso excesivo de dispositivos electrónicos, sin supervisión ni límites, puede tener repercusiones en la salud y el desarrollo infantil.
El especialista explicó que durante las vacaciones es común que desaparezcan las rutinas escolares y los horarios se vuelvan más flexibles, situación que favorece que los menores permanezcan más tiempo frente a las pantallas.
“Las pantallas no son el problema; el problema es cuando sustituyen el juego, la actividad física, la lectura y la convivencia con la familia. Es importante que los padres establezcan horarios y promuevan actividades fuera de los dispositivos electrónicos”, señaló.
De acuerdo con UNICEF México, cerca de ocho de cada diez niñas y niños de entre 6 y 11 años utilizan internet, mientras que entre los adolescentes el acceso supera el 95 por ciento. Además, el tiempo promedio de conexión oscila entre 2.6 y 4.5 horas al día, dependiendo de la edad y del tipo de uso que hacen de los dispositivos.
El especialista en pediatría, indicó que una de las principales consecuencias del uso prolongado de pantallas es la alteración de los ciclos de sueño, especialmente cuando los menores utilizan celulares o tabletas durante la noche. A ello se suman molestias como fatiga visual, sedentarismo y una menor interacción con la familia.
“Lo recomendable es que al menos una hora antes de dormir los niños dejen de utilizar dispositivos electrónicos. También es importante que existan espacios familiares libres de pantallas, como durante las comidas, y que las vacaciones incluyan actividades recreativas al aire libre”, comentó.
Diversos organismos internacionales, entre ellos la Organización Mundial de la Salud y la Academia Americana de Pediatría, coinciden en que el tiempo frente a las pantallas debe equilibrarse con actividad física, descanso suficiente y espacios de convivencia, ya que estos factores son fundamentales para el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
El pediatra destacó que las vacaciones representan una oportunidad para fortalecer la convivencia familiar mediante actividades como juegos al aire libre, deporte, lectura, visitas a espacios recreativos o culturales y otras dinámicas que favorezcan el desarrollo físico, emocional y social de los menores.
Más que prohibir el uso de la tecnología, concluyó, el reto consiste en enseñar a niñas, niños y adolescentes a hacer un uso responsable de los dispositivos electrónicos, acompañado siempre de la supervisión de madres, padres o cuidadores y de un equilibrio con otras actividades propias de su edad.