Papelerías, puestos de comida y taxistas resienten el cierre del ciclo escolar, mientras algunos comerciantes ajustan horarios o buscan alternativas para compensar la disminución de clientes
Berenice León
Con el inicio del periodo vacacional de verano, los comercios que dependen de la actividad escolar comenzaron a resentir una disminución en sus ingresos. Papelerías, puestos de comida y taxistas que prestan servicio en las inmediaciones de planteles educativos reportan una reducción en la afluencia de clientes, situación que en algunos casos se traduce en caídas de hasta 70 por ciento en las ventas.
La disminución del flujo de estudiantes, docentes y padres de familia modifica la dinámica económica en las zonas escolares, donde decenas de pequeños negocios dependen del movimiento cotidiano que genera el ciclo lectivo.
Más que una disminución general del consumo, comerciantes consultados señalan que durante el periodo vacacional el gasto de las familias cambia de destino. Mientras los negocios vinculados con la actividad escolar registran una baja en la demanda, parte de ese consumo se traslada hacia actividades recreativas, restaurantes, balnearios y otros espacios de esparcimiento propios de la temporada.
“Desde que terminan las clases las ventas bajan aproximadamente un 70 por ciento. Nosotros vivimos prácticamente del movimiento que hay en la escuela y, cuando los alumnos salen de vacaciones, el cambio se nota de inmediato”, señaló una comerciante dedicada a la venta de artículos de papelería.
El impacto también alcanza a los establecimientos de alimentos. Una vendedora de tamales explicó que durante el periodo vacacional la demanda disminuye de manera considerable, por lo que algunos comerciantes optan por modificar los productos que ofrecen o reducir sus horarios de atención, aunque ello no garantiza recuperar las ventas.
“En vacaciones ya no vendemos igual. Hay quienes intentan cambiar de producto o abrir menos horas, pero la realidad es que hay muy poca gente porque la mayor parte de nuestros clientes son quienes acuden diariamente a las escuelas”, comentó.
La reducción en la actividad también es percibida por operadores del servicio de taxi, quienes aseguran que los traslados de estudiantes, docentes y padres de familia representan una parte importante de su trabajo cotidiano durante el ciclo escolar.
De acuerdo con el sector comercial que reciente este golpeteo económico, el periodo vacacional obliga a diversos negocios a replantear su operación temporalmente, ya sea mediante ajustes en sus horarios, cambios en la oferta de productos o estrategias para sobrellevar una temporada en la que disminuye el flujo de consumidores en las zonas escolares.