• Opinión y análisis de Vanessa Valles
A propósito de las elecciones estatales que están próximas a realizarse y que en la cocina de cada uno de los partidos políticos están poniendo a hervir el agua para poner a cocer la carne, aún nadie sabe a ciencia cierta cuál será “la carne”; es decir el candidato o candidata que gobernará nuestro país. Pero más allá de hablar sobre esa persona en particular, hay que analizar lo que políticamente está sucediendo de manera local, estatal e internacional, pues tenemos una seria crisis política, que se ve reflejada a nivel mundial.
Dice el dicho “Cuando las barbas de tu vecino veas afeitar, pon las tuyas a remojar”, pues bien los mexicanos hemos sido muy prudentes, es más, casi pecamos de prudencia ante las verdaderas barbaridades que cometen nuestros muy ilustres, preparados, sofisticados, estudiados y justos gobernantes. Cada vez son más descarados, corruptos y cínicos pues sin miramientos atropellan las leyes, la confianza de los ciudadanos a los que les prometieron dar solución a la serie de problemáticas de su ciudad. Valores esenciales como la honestidad, la honradez, la justicia y la verdad, se los pasan por el arco del triunfo.
Necesitamos con urgencia gobernantes preparados, comprometidos, honestos, es más hasta de mano dura para guiar a este país que cada sexenio sobrevive a los atropellos que se comenten. Pero ¿por qué de mano dura?, me refiero a aquellas personas que cometan una violación a la ley que sean castigadas, por que como “no pasa nada” se siguen cometiendo estafas, malversaciones y una gran cantidad de delitos.
Somos de los países que ya perdimos la esperanza en el progreso y pensamos que la única manera de hacerte rico es robar y no, hay que entender que se necesita de colaboración y cooperación pues es mejor que lucrar para uno mismo.
Los candidatos no sólo prometen cosas imposibles, prometen soluciones simples a cuestiones complejas y estas acciones comprometen la estabilidad y la salud política de nuestro país.