Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- Cohetes, cohetones “de vara”, “brujitas”, “chifladores”, cerillitos, “bombas”, son parte de los artefactos de pirotecnia decomisados en operativo conjunto por parte de autoridades municipales de Tulancingo.
Elementos de Protección Civil, Seguridad Pública, Tránsito y Movilidad, así como inspectores y directivos de los departamentos de Reglamentos, Medio Ambiente, así como Mercados, realizaron el operativo en un local comercial ubicado en las inmediaciones de la Central de Abastos Pifsal.
En un primer momento, la persona que se identificó como responsable del negocio ubicado en la calle Melchor Ocampo casi esquina con Guadalupe Victoria, mostró resistencia al operativo llevado a cabo la mañana de este sábado 9 de diciembre.
Tras mostrarle que tanto en el reglamento municipal de Medio Ambiente, como en el Bando de Policía y Gobierno se establece la prohibición del uso, almacenamiento y/o venta de pirotecnia, permitió llevar a cabo el operativo conjunto.
Cientos de artefactos comenzaron a sacarse del local; algunos de ellos por si solos considerados de peligro, como es el caso de los “Hulks” o “bombas”.
Se trata de uno de los decomisos de pirotecnia con mayor cantidad de artefactos asegurados en años recientes, aunque aún está pendiente conocer la cantidad exacta de dicho decomiso y aseguramiento.
La acción se logró tras labor previa de investigación e inteligencia por parte del gobierno municipal, tras recibirse una denuncia sobre la existencia de pirotecnia en el local intervenido.
José Antonio Lira Hernández, Secretario general del Ayuntamiento, dijo que la vigilancia para evitar la venta, almacenamiento y uso de pirotecnia se hará de forma permanente, especialmente durante la actual temporada de fiestas navideñas, cuando se registra mayor oferta de estos productos.
Jesús García Ávila, titular de la corporación local de Bomberos y Protección Civil, hizo llamado a la población para no adquirir y mucho menos utilizar pirotecnia.
Señaló que además de estar prohibido de acuerdo a la reglamentación municipal, su mala manipulación puede tener consecuencias que van desde lesiones de todo tipo, mutilación o daño permanente a alguna parte del cuerpo, hasta llegar a perder la vida.
Por Daniel Martínez Martínez