Carolyne Rodríguez Bocardo
La Dimensión para Cultura y Educación de la Conferencia del Episcopado Mexicano emitió un mensaje con motivo del mundial donde reconoció la importancia del evento y su alcance global, así como destacó que el fútbol puede ser un importante constructor de paz.
A través de un comunicado se sumaron al llamado del Papa León XIV, para rezar para que el deporte sea un
instrumento de paz, encuentro y diálogo entre las culturas, promoviendo el respeto, la solidaridad y el espíritu de superación.
“Estamos convencidos de que el deporte, en sí mismo, es un valar, pero, que también nos puede servir para reafirmar otros valores superiores, como el sentido trascendente de nuestra vida, la amistad social, la cultura del encuentro, la grandeza de la dignidad humana y el bien común, elementos que el Papa León nos ha enfatizado en su reciente encíclica Magnifica humanitas.”
Asimismo, reclacaron que mientras el furbol no se corrompa por el dinero y
otros intereses que le arrebaten su esencia, puede contribuir, en gran medida, a la
construcción de una cultura del encuentro, en favor de la paz y de una verdadera amistad social, que vaya más allá de las fronteras de los diversos pueblos.
“El fútbol nos puede
ayudar para que la dignidad de la persona sea reconocida como un valor esencial, de
modo que la raza, la religión, las ideologías o el dinero dejen de ser motivos de
discriminación.”
Así mismo el episcopado mexicano reconoció que un torneo siempre tendrá como ingrediente especial la competencia,
donde se centrará gran parte de la emotividad en estos días, pero, a la vez, nos permitirá entender que, para ganar, necesitamos vencer el individualismo, la intolerancia, el egoísmo y el juego sucio.
Finalmente encomendaron el torneo mundial a la santísima virgen María de Guadalupe para que durante la justa deportiva todo se realice en paz y tranquilidad.
