Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- La regulación sobre la labor de los pepenadores, conocidos también como “recolectores ecológicos”, que se encuentran en diversos puntos de la ciudad, es muy complicada, dijo Porfirio Gutiérrez Díaz, director del departamento municipal de Sanidad y Limpias.
En principio, se trata de población flotante, que lo mismo realiza el reciclaje de material como papel, cartón, plástico, entre otros durante cierto tiempo, luego se dedican a otras labores, y eventualmente regresan a la “pepena”.
Sin oponerse a la actividad de dichas personas, vecinos de distintas demarcaciones señalan que el principal problema que se presenta, es que tras la apertura de las bolsas para sacar el material reciclable, el resto de los desechos quedan a la intemperie.
“Entonces, tenemos el problema de que la basura queda regada, y a veces nuestros colaboradores tienen problemas para cumplir con los horarios de servicio”.
El funcionario considera complicado poder llevar a cabo en principio un censo, pues la cantidad de personas que se dedican a la recolección de la basura reciclable es flotante, “y eso, además que implica problemas para poder saber si tienen actividad constante, también significa no tener una certeza sobre las zonas de la ciudad donde trabajan”.
Puso como ejemplo, que personas que viven en la colonia Guadalupe, lo mismo pueden laborar en su propia demarcación, o bien, moverse a la zona surponiente de la ciudad, dependiendo de la cantidad de material reciclable que puedan recolectar.
Sólo se han podido identificar dos organizaciones de “pepenadores”, una conformada por unas 120 personas, que labora en la zona de Jardines del Sur y Estrella, y una más, ubicada en La Morena.
“Pero la cantidad de recolectores es mucho más grande, lo sabemos, aunque no tenemos con certeza la cantidad de personas que se dedican a la actividad”
De las 115 toneladas de basura que en promedio se generan diariamente, aproximadamente el diez por ciento es recolectada por los “pepenadores”.
Por Daniel Martínez Martínez