Estos puntos de observación están ubicados de manera estratégica para monitorear los bosques y poder combatir los siniestros que se presenten.
Con ayuda de 28 Torres de Vigilancia Forestal, el Estado de México, a través de la Protectora de Bosques de la entidad (Probosque) detecta incendios forestales, lo cuales se ubican de forma estratégica en las regiones forestales de Texcoco, Naucalpan, Jilotepec, Toluca, Valle de Bravo, Coatepec Harinas, Atlacomulco y Tejupilco.
Desde las alturas, los vigilantes reportan al Centro Estatal de Manejo del Fuego (CEMF) y coordinan las brigadas de combate de incendio con 48 radioperadores en las 28 torres del organismo.
Su función, como la de otros “torreros” –como se les conoce en el ramo de los combatientes de incendios forestales–, es la de atender una de las 28 torres de vigilancia forestal de la entidad, 22 de Probosque y seis de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Es así como, con el apoyo de los vigilantes de las torres de observación, en lo que va del 2024 la Protectora de Bosques del Estado de México ha atendido más de 750 incendios forestales.