El Copladem indicó que se instalarán plantas y líneas de conducción para tratar más de 5 metros cúbicos por segundo y disminuir la extracción de pozos, así como la presión al Sistema Cutzamala
Por: Alberto Dzib
El Comité de Planeación para el Desarrollo del Estado de México (Copladem), informó que el gobierno del Estado de México ya trabaja en un proyecto que busca transformar el manejo del agua en el Valle de Toluca con la meta de reducir la dependencia del Sistema Cutzamala y evitar la perforación masiva de pozos durante los próximos años.
Rafael Flores Mendoza, titular del Copladem, comentó que este esquema forma parte de las acciones prioritarias para enfrentar futuras etapas de estiaje y los efectos del cambio climático y aunque 2025 cerrará con presas llenas gracias a una temporada de lluvias favorable, esta condición no garantiza estabilidad hídrica y obliga a acelerar la modernización de las plantas de tratamiento, así como la construcción de infraestructura para reutilizar el agua que ya circula en la zona conurbana de Toluca.
Señaló que el objetivo consiste en que el líquido usado en la capital mexiquense y su periferia regrese a la red tras un proceso de tratamiento avanzado; detalló que el estado se encuentra preparando un plan que permitirá que las plantas Toluca Oriente, Toluca Norte y Reciclagua alcancen la capacidad necesaria para procesar más de cinco metros cúbicos por segundo.
“Estamos preparando para que las plantas de tratamiento puedan tratar más de cinco metros cúbicos por segundo, para que toda el agua que se utiliza en la zona conurbana de Toluca sea reciclada, o sea, ya no le extraigamos de pozos”.
El funcionario apuntó que depender menos del Cutzamala representa un beneficio no sólo para el Valle de Toluca, sino para las comunidades que dependen del sistema y que enfrentan año con año el riesgo de niveles críticos en las presas.
Explicó que el proyecto se basa en tres acciones consistentes en llevar las plantas a nivel de tratamiento tipo 3, instalar una planta potabilizadora y construir líneas de conducción que permitan reincorporar el agua tratada al uso urbano.
“Hay que bajarle la presión al Cutzamala, depender menos del Cutzamala, y hacer ese tipo de medidas, que van a trascender no solamente a esta administración, sino para muchas más”, sostuvo.
El funcionario mencionó que esta propuesta implica inversiones considerables, pero señaló que su valor estratégico supera el costo porque permitirá enfrentar temporadas de estiaje que, estimó, podrían volver en los próximos dos o tres años.
Agregó que la perforación de 100 pozos adicionales, como se hizo en años anteriores, no es una alternativa sostenible debido al impacto en el subsuelo.
Añadió que este proyecto se vuelve especialmente relevante ante las proyecciones de variabilidad climática y recordó que el cambio climático se reflejará con mayor intensidad en la disponibilidad del agua; el diseño final de la estrategia se presentará a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para su aprobación antes de que concluya febrero de 2026.