Los análisis de laboratorio para determinar la calidad del agua en Santa María de Guadalupe siguen sin resultados; autoridades mantienen espera de dictamen oficial
Berenice León
El caso de la calidad del agua en la comunidad de Santa María de Guadalupe, en el municipio de Ixtlahuaca, se mantiene en proceso de revisión, luego de que habitantes reportaran posibles afectaciones en el suministro y presuntos impactos en la salud de familias de la zona.
La presidenta municipal Guadalupe Díaz reiteró que los estudios fueron solicitados para determinar si el agua que llega a los domicilios es apta para consumo humano, sin que hasta el momento exista un dictamen concluyente.
La edil informó que los dictámenes técnicos solicitados a distintas instancias aún no han sido emitidos, por lo que no existe hasta el momento una conclusión oficial que determine si el agua es apta o no para consumo humano.
“Los estudios de la calidad del agua siguen en espera. Ya se mandaron a hacer y estamos a la espera de los resultados para verificar si el agua es apta o no para consumo humano”, señaló la alcaldesa.
Díaz explicó que el sistema de abastecimiento en Ixtlahuaca opera a través de pozos administrados principalmente por instancias como la Secretaría de Gestión Integral del Agua de la Ciudad de México (SEGIAGUA), en coordinación con comités comunitarios, mientras que el municipio interviene únicamente en labores de infraestructura hidráulica.
En ese sentido, recordó que recientemente se realizó una línea de conducción hacia la comunidad de Santa María de Guadalupe, como parte de las acciones para mejorar el suministro del recurso.
“En Ixtlahuaca no tenemos un sistema de agua, el suministro de agua de ixtlahuaca depende de los pozos de SEGIAGUA derivado del convenio de hace más de 60 años.Hay comités de agua en cada una de las comunidades que dan el servicio a cada domicilio,nosotros como municipio solamente apoyamos con todo lo que tiene que ver con la infraestructura hídrica”, sostuvo.
“Aún estamos en espera de los resultados para verificar si el agua es apta o no para consumo humano, y si no lo es pues vamos a revisar las opciones que se tienen para dotar de agua a la comunidad, esperamos que en 15 días se tengan los resultados”, acotó la edil.
La revisión del caso se originó tras reportes de habitantes que señalaron posibles afectaciones en la calidad del agua, así como la presencia de enfermedades en la zona. En este contexto, algunos pobladores presentaron estudios particulares y recetas médicas que relacionan dichos padecimientos con el consumo del líquido.Sin embargo, la alcaldesa indicó que dichos análisis no provienen de laboratorios certificados, por lo que insistió en la necesidad de esperar los resultados oficiales, actualmente en proceso por parte de instancias como la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de México (Coprisem), SEGIAGUA y el propio Ayuntamiento.
Mientras se concluyen los análisis, el gobierno municipal mantiene el abastecimiento de agua mediante pipas en las comunidades donde aún no se cuenta con servicio regular, en tanto se define si el recurso es apto para consumo humano o si será necesario implementar otras alternativas de suministro.