Productores del estado señalan que el ajuste comenzará cuando entre al mercado la cosecha del norte del país, tras semanas de alza por menor oferta nacional
Alberto Dzib
El precio del jitomate en el Estado de México podría comenzar a bajar hacia finales de marzo, luego de semanas en las que el kilo pasó de un promedio de 28 pesos a niveles de hasta 60 pesos en algunas zonas de la entidad, de acuerdo con productores, la expectativa se sostiene en la próxima entrada de cosechas procedentes del norte del país.
Javier Reyes Escamilla, presidente de la Unión Ganadera del Estado de México, explicó que el repunte no obedece a un factor extraordinario, sino a una fase de menor disponibilidad en el mercado nacional, lo que presionó el precio al consumidor en centrales de abasto, mercados y comercios de distintos municipios mexiquenses.
El dirigente señaló que la oferta actual aún resiente el retraso en la salida de producto de estados como Sinaloa y Sonora, entidades que aportan volumen relevante al abasto nacional, por lo que estimó que el comportamiento del precio cambiará en cuanto esa producción llegue de forma más amplia a los canales de comercialización.
“Eso ya se va a comenzar a estabilizar, nada más que empiece a entrar el producto del norte del país y en ese momento el precio se va a estabilizar y posteriormente bajar, es un comportamiento que se presenta cada año por los ciclos de producción”.
En el caso del Estado de México, la producción de jitomate depende en buena medida de sistemas de invernadero y en menor proporción de cultivos a cielo abierto, condición que limita la disponibilidad en ciertos momentos del año y deja al mercado local sujeto al ritmo de abasto de otras regiones productoras del país.
Reyes Escamilla sostuvo que el alza reciente corresponde al momento previo a la normalización de la oferta, por lo que el ajuste esperado no sería inmediato, sino paulatino, conforme aumente el volumen de producto disponible y se recomponga la relación entre oferta y demanda.
“Cuando hay poca oferta el precio sube, pero en cuanto entra más producto se ajusta, en este caso estamos en ese punto en el que todavía no entra toda la producción, pero ya está por salir y eso va a ayudar a que el precio baje”.
El sector también refirió que en esta temporada otros alimentos presentan variaciones por factores estacionales, entre ellos algunas frutas y pescados por la vigilia, mientras en la canasta básica persiste la atención sobre productos como el huevo, por su peso en el gasto de los hogares.
La previsión de los productores apunta a que el jitomate comience a ceder en precio en el corto plazo, una vez que se restablezca el flujo de cosechas del norte del país y el mercado recupere niveles de oferta más amplios que permitan reducir la presión observada durante marzo.