El alza se relaciona con menor disponibilidad en la zona centro del país y mayor demanda en temporada de Cuaresma
Alberto Dzib
El precio del jitomate en mercados del Valle de Toluca se mantendrá entre 40 y 60 pesos por kilogramo durante el periodo de Semana Santa, sin expectativa de una reducción en el corto plazo, ante condiciones de menor abasto y un aumento estacional en el consumo.
Desde inicios de marzo, el encarecimiento del producto se asocia con una disminución en la producción y distribución en la zona centro del país, lo que ha limitado la disponibilidad en centrales de abasto y puntos de venta, con impacto directo en el precio final.
A este comportamiento se suma la demanda propia de la temporada de Cuaresma, que eleva el consumo de jitomate en distintos platillos, lo que mantiene presión sobre los costos y reduce la posibilidad de ajustes a la baja en las próximas semanas.
De acuerdo con comerciantes, el incremento responde a la combinación de escasez de producción y mayor consumo en esta temporada, factores que han generado variaciones en el precio y lo han mantenido por encima de niveles previos.
Señalan que estas fluctuaciones forman parte del comportamiento habitual de los productos agrícolas, donde los precios dependen de la oferta, la logística de distribución y la temporalidad, por lo que pueden cambiar en lapsos cortos sin un rango fijo.
Bajo esta lógica, advierten que los incrementos pueden mantenerse por periodos variables que van de semanas a meses, sin que exista un plazo definido para la estabilización de los costos.
Aunque el precio se mantiene elevado, el jitomate continúa como un producto de consumo constante, con ajustes en las cantidades adquiridas por parte de las familias, lo que ha moderado la dinámica de compra en mercados locales.
La previsión para este periodo apunta a que el precio se mantendrá dentro del rango actual durante Semana Santa, mientras no se modifiquen las condiciones de producción y abasto en el mercado.