Autoridad estatal plantea modificar la norma técnica ante problemas de conexión y falta de enlace efectivo con el C5
Alberto Dzib
El Instituto del Transporte del Estado de México reconoció fallas en el funcionamiento de cámaras y sistemas de geolocalización instalados en unidades del transporte público mexiquense, por lo que anunció una revisión de la norma técnica que regula estos dispositivos y su conexión con el sistema de videovigilancia estatal.
El vocal ejecutivo del instituto, Ricardo Delgado, señaló que actualmente existen problemas operativos relacionados con cobertura de internet y comunicación con el C5, situación que ha impedido que los sistemas funcionen conforme a lo previsto en la regulación estatal.
“Necesitamos hacer una revisión minuciosa de la norma técnica porque la realidad es que no opera, porque hay zonas donde no tienen internet y eso es lo que necesitamos trabajar muy de la mano con la Secretaría de Seguridad para que efectivamente salga una norma técnica adecuada a las necesidades”, afirmó.
La declaración ocurre luego de que transportistas señalaran durante meses que las cámaras instaladas en unidades no mantienen conexión efectiva con el sistema estatal de seguridad y que únicamente funcionan para monitoreo interno de las empresas.
Delgado indicó que hace algunos años la Secretaría de Seguridad colocó cámaras en aproximadamente mil 500 unidades, aunque actualmente el universo del transporte público concesionado ronda las 150 mil unidades en el Estado de México.
“Actualmente para hacer los trámites se requiere que tengan cámara y GPS, sin embargo sí necesitamos hacer la revisión físico-mecánica, la revisión de cámaras y trabajar de la mano con la Secretaría para actualizar esa normatividad y que efectivamente esté en comunicación con el C5”, señaló.
El funcionario explicó que el gobierno estatal también trabaja en un esquema de capacitación para operadores de transporte público, el cual contempla módulos de inteligencia emocional y manejo de situaciones de estrés para reducir incidentes viales.
“Lo que estamos visualizando es que, efectivamente, si un operador llegara a tener algún problema en casa, cómo desvincular ese problema para el momento de agarrar el volante y activar todos los sentidos por las vidas que tiene en la conducción”, expresó.
La estrategia contempla trabajar inicialmente con las 330 empresas transportistas que operan en la entidad mediante un esquema de “capacitadores de capacitadores”, con el objetivo de replicar la formación entre operadores.
El titular del instituto indicó que la certificación tendría un costo menor a 400 pesos por conductor y se aplicaría de forma paralela al proceso de obtención de licencias para evitar retrasos en trámites.