Las pruebas de confianza se dirigen a servidores que ocupan cargos estratégicos en la administración pública estatal
Redacción AR
La Secretaría de la Contraloría del Estado de México utiliza un innovador protocolo de evaluación de confianza, a través de la Unidad Estatal de Evaluación de Confianza, con el que se han realizado 390 evaluaciones y se han emitido 212 constancias, consolidando así un proceso riguroso y transparente.
El proceso comprende exámenes médico-toxicológicos, psicológicos, investigaciones socioeconómicas y la prueba poligráfica, con los que se determina que el aspirante “cumple con el perfil requerido”, “cumple con restricciones” o “no cumple con los requisitos del puesto solicitado”.
Este proceso está dirigido tanto a aspirantes como a personas servidoras públicas cuyas funciones están relacionadas con el manejo de fondos públicos, la fiscalización de recursos y la supervisión de personas físicas o jurídicas.
Las evaluaciones abarcan a quienes tienen responsabilidades en residencia y supervisión de obra pública, análisis de precios unitarios, adquisiciones, arrendamientos, contrataciones públicas, otorgamiento de licencias, autorizaciones, concesiones y permisos, incluidas sus modificaciones y prórrogas.
También se extiende a personas servidoras públicas municipales y de otros poderes del Estado u organismos autónomos, en virtud de los convenios de colaboración suscritos con la Secretaría de la Contraloría.