Y así como él existen muchos adultos mayores intentando vender sus productos en la capital michoacana, muchos de ellos provienen de otros municipios ya sea para sentirse productivos o para ganar el pan de su día a día.
Así llueva, truene o relampagueé, Don Trinidad siempre arriba a la ciudad de Morelia para vender las artesanías traídas desde su pueblo, Santa Clara del Cobre.
Desde hace más de 30 años, este hombre se desempeña como fabricante de artesanías de cobre, una actividad que va de generación en generación, pues sus hijos también la practican.
A l rededor de las 10 de la mañana Don Trinidad llega a la capital michoacana y se despide hasta ocho horas después, para emprender marcha rumbo a su pueblo. Casos, anillos y pulseras son los que carga en su pequeño morral día a día.
Cuenta que el precio de sus artesanías ha subido debido a los altos costos del cobre, leña y carbón, por lo que no puede bajar el precio y debido a esto en ocasiones vende un poco, otras nada.
A Don Trinidad se le puede encontrar en el centro de la ciudad a un costado del Clavijero y frente a la Avenida Madero. Y así como él existen muchos adultos mayores intentando vender sus productos en la capital michoacana, muchos de ellos provienen de otros municipios ya sea para sentirse productivos o para ganar el pan de su día a día.