Carolyne Rodríguez Bocardo
El arzobispo de Puebla Víctor Sánchez Espinosa, encabezó la misa en el marco del miércoles de ceniza, con lo que da inicio la cuaresma un período de arrepentimiento y conversión para los católicos, pues recuerda, los 40 días que paso Jesucristo en el desierto.
En este sentido, destacó que, los actos penitenciales no pasan de moda, como el ayuno o la abstinencia, ya que todo eso abonar a confirmar el deseo de cambio, conversión, mejores hijos de Dios.
Cave precisar que, el uso de la ceniza en la cabeza, como signo de conversión y penitencia, tiene origen bíblico, ya el libro de Judit 9,1 narra como ella hizo penitencia vistiendo ropas incómodas y poniéndose ceniza en la cabeza.
Cada miércoles de ceniza se invita a iniciar esta cuaresma con actos de caridad, ayuno y abstinencia, el ayuno es no consumir alimentos toda la mañana y la abstinencia es abstenerse de comer carne o cosas agradables como dulces, refrescos y golosinas.
La iglesia nos recuerda que de nada sirve cumplir con estos preceptos si nuestras actitudes son de falta caridad, de vida con libertinaje y sin interés en la palabra de Dios, lo mas importante de estos gestos es complementarlos con la coherencia de nuestra vida con los hermanos.
