Esta condición ha requerido un tratamiento adicional con antibióticos y cortisona, y se ha determinado que debe permanecer en reposo absoluto para su recuperación.
Ian Arriaga
El Papa Francisco enfrenta un cuadro clínico complejo debido a una neumonía bilateral y una infección polimicrobiana, que se suman a su diagnóstico previo de bronquiectasias y bronquitis asmática, según un informe médico del Vaticano. Esta condición ha requerido un tratamiento adicional con antibióticos y cortisona, y se ha determinado que debe permanecer en reposo absoluto para su recuperación.
El informe detalla que una tomografía computarizada de tórax, realizada el 18 de febrero, mostró la aparición de la neumonía bilateral, lo que ha llevado a los médicos a intensificar su tratamiento. El pontífice, de 88 años, ha agradecido profundamente el apoyo recibido y ha solicitado que sigan rezando por él.
La Santa Sede también anunció la suspensión de la agenda del Papa hasta el domingo 23 de febrero, incluyendo la misa del Jubileo de los Diáconos, que será presidida por Rino Fisichella, titular del Dicasterio para la Evangelización. Aún se desconoce si el Papa podrá recitar el Ángelus dominical desde el hospital, como lo ha hecho en ocasiones anteriores, o si enviará un mensaje por escrito.
El Papa Francisco fue ingresado el 14 de febrero en el hospital Agostino Gemelli de Roma para continuar su tratamiento contra la bronquitis y realizarse pruebas diagnósticas. A pesar de su estado, el Papa mantuvo su agenda y recibió al presidente de Eslovaquia, Roberto Fico, antes de ser trasladado al hospital.
Este ingreso hospitalario se suma a una serie de problemas de salud que el Papa ha enfrentado en los últimos años. En marzo de 2023, fue hospitalizado por complicaciones respiratorias y en noviembre de 2023, canceló su viaje a Dubái para la COP28 por una bronquitis aguda. También ha tenido otros ingresos hospitalarios debido a diversos problemas de salud, como una cirugía de hernia abdominal en 2023 y una estenosis diverticular en 2021.
El subsecretario del Dicasterio de Educación y Cultura, Antonio Spadaro, expresó que este ingreso al hospital es muy difícil para el Papa, pero resaltó que es un paso necesario para su recuperación y le deseó una pronta mejoría.