El presidente estadounidense también señaló el inicio de varias Investigaciones para proteger a EU de prácticas comerciales desleales
Atenea Rojas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que todos los aranceles aplicados bajo criterios de seguridad nacional y comercio desleal permanecerán vigentes, y confirmó que firmará una orden ejecutiva para imponer un arancel global del 10% con efecto inmediato, en respuesta al reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos.
A través de un mensaje público, el mandatario señaló que los aranceles aplicados bajo la Sección 232 (seguridad nacional) y la Sección 301 (prácticas comerciales desleales) continúan “en pleno vigor y efecto”. Además, informó que utilizará la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para establecer un nuevo gravamen general del 10% a las importaciones, adicional a los aranceles ya existentes.
“Con efecto inmediato, todos los ARANCELES de Seguridad Nacional, la Sección 232 y los ARANCELES existentes de la Sección 301, permanecen vigentes y en pleno vigor y efecto. Hoy firmaré una orden para imponer un 10%”.
“Además de nuestros aranceles normales que ya se están cobrando, y también estamos iniciando varias Investigaciones de la Sección 301 y otras para proteger a nuestro país de prácticas comerciales desleales”, aseguró el mandatario estadounidense.
La decisión ocurre luego de que la Corte Suprema determinara que el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para imponer aranceles globales excedía las facultades del Ejecutivo sin autorización del Congreso. El fallo no anuló todos los aranceles previos, sino específicamente aquellos sustentados bajo esa ley.
Trump sostuvo que el fallo, lejos de debilitar su política comercial, “aclara y fortalece” la autoridad presidencial en materia de comercio exterior. Citó incluso la opinión disidente del juez Brett Kavanaugh, quien argumentó que existen múltiples estatutos federales que permiten imponer aranceles, incluyendo la Ley de Expansión Comercial de 1962 (Sección 232), la Ley de Comercio de 1974 (Secciones 122, 201 y 301) y la Ley Arancelaria de 1930 (Sección 338).
Con la aplicación del arancel global del 10%, Estados Unidos abriría una nueva etapa de presión comercial. A esto se suma el anuncio de nuevas investigaciones bajo la Sección 301 contra países que, según la administración estadounidense, incurren en prácticas desleales.
Aunado a ello, la continuidad de los aranceles de seguridad nacional —incluidos los aplicados al acero y aluminio— mantiene presión sobre sectores industriales clave. Países socios han reiterado llamados al diálogo para evitar una escalada comercial que afecte la estabilidad de los mercados globales.
El anuncio confirma que la política comercial seguirá siendo un eje central de la estrategia económica de Trump, incluso frente a reveses judiciales, utilizando diferentes bases legales para sostener su esquema arancelario.