La legisladora por Morena y futura Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, presentará hoy ante el Senado de la República la Ley General para la Regulación y Control de Cannabis con lo que México podría convertirse en uno de los países que permiten el uso médico, científico, lúdico y de comercialización de la mariguana.
El Presidente electo Andrés Manuel López Obrador, así como Sánchez Cordero, han dicho que harán “todo lo que sea necesario” para traer la paz en México, un país sometido por la violencia que desató el entonces mandatario Felipe Calderón Hinojosa cuando lanzó, en diciembre de 2006, la guerra contra las drogas.
En México han muerto cerca de 200 mil personas a causa de esta guerra, y unos 30 mil son contabilizados oficialmente como “desaparecidos”. Pero no sólo los homicidios dolosos: también los robos, el secuestro, la extorsión y los feminicidios se han disparado en estos años, los más terribles para la seguridad de los mexicanos.
El impacto económico que tuvo la violencia en México sólo durante 2017 es 16 veces mayor al costo del Nuevo Aeropuerto de Texcoco.
La iniciativa propone dar una vuelta de tuerca a la guerra fallida de Calderón, que fue emulada por el Presidente Enrique Peña Nieto y que provocó un gran daño en la sociedad mexicana.
México se encuentra en guerra con al menos dos cárteles, el de Sinaloa y el Jalisco Nueva Generación. El informe catalogó por primera vez el caso de México y el combate al crimen organizado como “un conflicto armado no internacional”.
El reporte detalla que desde 2006 la violencia en México se puede caracterizar por dos aspectos: el primero, por las batallas violentas entre grupos de la delincuencia por el control de las lucrativas oportunidades comerciales de diversas actividades criminales; y segundo, por los enfrentamientos violentos entre los grupos criminales y las Fuerzas Armadas del Estado. En ambos casos, los enfrentamientos involucran armamento pesado de ambos lados.
