Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- A dos meses de iniciados los operativos para detectar y retener armas de fuego, se ha realizado el aseguramiento de un arma calibre .22 poniendo a disposición de autoridades respectivas a las personas que la traían al interior de un automóvil.
Lo anterior fue informado por Rafael Guerrero Gómez, titular de la Secretaría municipal de Seguridad Ciudadana, Tránsito, Movilidad y Protección Civil, señalando que los operativos también ha sido importante la inhibición de la portación y uso de armas de fuego, incluso en municipios de la región.
Los operativos se implementaron luego que entre el 15 y el 21 de enero se registró el fallecimiento de cuatro personas en Tulancingo donde se usaron armas de fuego; en su momento las autoridades municipales señalaron que los hechos no tenían relación entre sí, pero reconociendo la necesidad de implementar acciones para evitar el uso de las armas.
A partir del mes de febrero se comenzaron a llevar a cabo los operativos, que implican sobre todo la revisión de automóviles y sus ocupantes, para verificar que no porten armas de fuego, y de ser así, serían retenidas.
Aunque a dos meses se ha reportado sólo el aseguramiento de un arma de fuego, así como la puesta a disposición de sus portadores, el mando policiaco destacó que los operativos han funcionado como medida preventiva.
Dijo que por ello las revisiones se hacen de forma aleatoria, sorpresiva y en diferentes puntos tanto de la ciudad de Tulancingo como de municipios vecinos.
Los operativos iniciaron con la participación conjunta de las corporaciones policiacas de Tulancingo, Santiago Tulantepec y Cuautepec, Policía Investigadora a cargo de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo, así como elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo, Guardia Nacional y Ejército Mexicano.
Por cuestiones operativas, las dos últimas corporaciones mencionadas por el momento no participan actualmente, esperando que en un futuro se reincorporen, aclarando Guerrero Gómez que los operativos se quedan permanentemente.
Por Daniel Martínez Martínez