Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- La propietaria de tres perros levantó denuncia formal hacia uno de sus vecinos, identificado como Ángel “N”, por envenenamiento de sus tres perros, ocurrido la noche del domingo 11 de junio en Ejido Zapotlán de Allende, en Tulancingo.
Pero el personal que le atendió en el Ministerio Público le dijo que ella misma debería pagar los estudios de necropsia a los canes sin vida, así como trasladarlos a Mineral de la Reforma para llevarlos a cabo.
Gabriela Dimas Ortiz, propietaria de los canes fallecidos dijo que hasta el momento el sospechoso ya le ha envenenado por lo menos 15 perros en meses recientes, por lo que al hartarse de la situación, decidió actuar legalmente.
La denuncia, presentada ante el Ministerio Público en la región, quedó asentada con el Número Único de Carpeta 18-2023-02997, luego de tres horas de espera para ser atendida por el personal de la agencia.
La demandante fue advertida por el personal ministerial que ella debería encargarse de pagar la necropsia a los canes fallecidos, con un costo de hasta cinco mil pesos de cada uno de ellos.
Además que tendría qué encargarse de trasladarlos a instalaciones especializadas para los estudios ubicadas en Mineral de la Reforma, pues en la región Tulancingo no cuentan con el servicio forense para los animales de compañía.
Por la mañana de este lunes 12, Dimas Ortiz fue notificada por el agente del Ministerio Público que la atendió, que ya no pagaría los estudios, además que sería la instancia oficial quien se encargaría del traslado de los cuerpos.
Pero a media tarde, recibió una llamada por parte de las autoridades ministeriales, informándole que no tenían personal ni vehículo para trasladar a los animales fallecidos.
Por lo que decidió enterrar a sus mascotas, al no contar con los recursos económicos para los estudios, pues le pidieron que buscara a un veterinario en Tulancingo para que los hiciera, a cuenta propia.
La dueña de los perros sospecha de su vecino como autor de estos tres envenenamientos debido a que fueron encontrados en un paraje restos de conejo, así como vísceras.
Dijo que uno de sus perros tenía entre sus dientes parte de estas vísceras al momento de llegar a su domicilio y empezar a agonizar, para finalmente fallecer.
Tras ello, salieron a buscar qué había comido; sus dos perros restantes se adelantaron, y cuando fueron encontrados, también traían restos de vísceras.
Al igual que el primer can, comenzaron a presentar espasmos, agonizando, y finalmente fallecieron.
Existe un cuarto perro, que también acompañó a la mujer a la búsqueda de la sustancia o alimento envenenado, pero ya no lo encontró, por lo que se sospecha que también falleció por las mismas causas.
La mujer dijo que ya le ha reclamado a Ángel “N”, al sospechar que es el responsable de los envenenamientos, respondiendo este con actitud burlona, y hasta agresiva.
Solicitó a las autoridades que el caso tenga seguimiento para determinar al responsable, así como la sanción que se le deba aplicar.