Los dictámenes buscan ajustar las aleaciones y diseños para reducir costos de producción; la moneda de 20 pesos incorporará la imagen del Templo de Kukulkán
Redacción MV
La Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados aprobó dos dictámenes que modifican las características de las monedas de diez y veinte pesos, con el propósito de actualizar sus aleaciones, optimizar su producción y establecer nuevos diseños. Ambos documentos fueron remitidos a la Mesa Directiva para su programación legislativa.
El primero de los dictámenes, avalado con 23 votos a favor y cuatro abstenciones, reforma la Ley Monetaria de los Estados Unidos Mexicanos para modificar la composición de la moneda de diez pesos. La nueva aleación empleará acero recubierto de níquel y alpaca plateada, sustituyendo referencias técnicas y redefiniendo los valores de peso en milésimos de gramo. El núcleo estará conformado mayormente por hierro con proporciones específicas de carbono, manganeso, fósforo y azufre, mientras que el recubrimiento tendrá un mínimo de 99.9% de níquel.
Durante el debate, el diputado Homero Niño de Rivera (PAN) se abstuvo al considerar que la medida busca reducir costos debido a “la falta de recursos del gobierno para producir sus propias monedas”. En contraste, Reginaldo Flores Sandoval (PT) respaldó el dictamen aunque cuestionó su pertinencia, al considerar que el enfoque debería centrarse en aumentar el valor de las monedas, no solo en ajustar sus materiales.
El priista Jericó Abramo Masso reconoció que la reforma responde a una necesidad operativa del Ejecutivo, pero pidió que se atiendan temas de mayor impacto económico, como la generación de empleos y la estabilidad financiera. Por su parte, el diputado Carlos Hernández Mirón (Morena) destacó que la iniciativa está alineada con tendencias globales, donde el uso de monedas físicas disminuye ante el avance de sistemas digitales de pago, particularmente en regiones de Asia.
El segundo dictamen, aprobado con 24 votos a favor y cuatro abstenciones, establece que la moneda de veinte pesosutilizará una aleación de alpaca plateada con un anillo de bronce-aluminio. Además, define que su diseño estará dedicado al Templo de Kukulkán, en Chichén Itzá. La pieza tendrá un peso de 12.67 gramos y una tolerancia de 0.51 centigramos.
Los cambios, según la Comisión, buscan que la producción monetaria sea más eficiente y que las nuevas características técnicas garanticen mayor durabilidad y facilidad de reconocimiento.
Ambos dictámenes fueron enviados a la Mesa Directiva para su integración en el calendario legislativo correspondiente.