- Aunque es común afirmar que los nahuas y los mayas engordaban a estos perros para comerlos, las fuentes revelan que no era un alimento común que se vendiera en los mercados.
El xoloitzcuintle es un perro que se consideraba como comida sagrada para los ritos que se relizaban en la época prehispánica.
Se les vinculaba con el agua, el ciclo agricola y la fertilidad. Su consumo se limitaba únicamente a fechas especiales, algunas fiestas y ceremonias. Se sacrificaba el xolo, su carne se cocía y era repartida entre los presentes para unirse simbólicamente durante el rito.
En los códices de los mayas aparece en contextos rituales, al lado del signo kan, maíz, y del pavo, lo que muestra que ambos animales eran los que sacrificaban en las ceremonias.
La falsa idea de que la carne humana y la del xoloitzcuintli eran alimentos comunes surgió en la época colonial, quizás al asociarlo con la comunión cristiana, que simboliza también comer la carne y la sangre de Dios encarnado.