Tulancingo de Bravo, Hidalgo.- El alcalde Fernando Pérez Rodríguez afirmó que la administración a su cargo realiza revisiones de forma permanente a diversos giros comerciales, con objetivo de evitar que se presenten siniestros, incluso de proporciones mayores.
Las declaraciones se ofrecieron tras comprobarse que a un lado de la bodega incendiada el pasado sábado 9 de diciembre, en la zona de Central de Abastos local, opera un taller mecánico.
La existencia del negocio, además de no ser congruente con la vocación de la zona comercial, implicó riesgo de propagación del incendio, debido a los combustibles y grasas existentes.
Ante ello, Pérez Rodríguez señaló que debido al cumplimiento del uso de suelo, se han presentado conflictos con dueños o responsables de algunos negocios.
Además de la situación relatada, es notable que en casi toda la extensión de la Central de Abastos de Tulancingo, existe invasión del espacio común, incluso de las cintas de rodamiento, lo que implicará problemas al momento de atender emergencias, y por supuesto, es factor para detonarlas.
El alcalde dijo que se exigirá en lo sucesivo, que los negocios cuenten con medidas de seguridad, así como equipamiento para atender emergencias, en el caso necesario.
Anunció que aprovechando la renovación de licencias y permisos de operación de comercios, se instará a los empresarios a cumplir con las normativas en materia de protección civil y protección a riesgos.
Posteriormente, se implementará una campaña permanente, donde se narren los riesgos que pueden existir en instalaciones, negocios y el resto de edificios particulares, por la falta de seguimiento a las medidas de seguridad y prevención de siniestros.
De acuerdo a la dirección municipal de Reglamentos y Espectáculos, en el municipio de Tulancingo operan seis mil negocios, pero se desconoce qué cantidad de éstos cuentan con medidas de prevención de riesgos.
El entrevistado hizo llamado a los empresarios y comerciantes en contar con los requisitos para prevención y atención de riesgos, “pues no es por molestarlos, sino porque cuenten con los requisitos de atención al rema”.
Por Daniel Martínez Martínez