- Destinos que preservan la identidad y tradiciones de los mexiquenses.
México cuenta con una gran cantidad de lugares turísticos, algunos de ellos declarados como Pueblos Mágicos, que ofrecen experiencias únicas para los visitantes. Uno de ellos es Aculco, donde se encuentra el Camino Real Tierra Adentro, una importante ruta comercial de la época antigua, que se utilizaba para transportar y comercializar diversos productos. También se pueden visitar los Lavaderos Públicos, construidos en 1882, que son parte de las leyendas y crónicas del municipio.
En El Oro, otro Pueblo Mágico, se encuentra el Museo Estatal de Minería, que cuenta con la historia de la región y su esplendor minero. Además, el Teatro Juárez, construido en la época porfiriana, es una joya arquitectónica que mezcla elementos del neoclásico y del art nouveau. El Palacio Municipal también es una edificación importante que muestra un estilo ecléctico en su fachada y decoración de estilo art nouveau en su interior.
En Malinalco, se encuentra la zona arqueológica de Cuautinchán o El Cerro de los Ídolos, donde se realizaba el ritual de iniciación de los guerreros águila y ocelote de la cultura azteca. También se puede visitar la Parroquia y Ex Convento del Divino Salvador, construido en 1540, que guarda murales o frescos elaborados por artistas indígenas conocidos como tlacuilos.
En Metepec, el Museo del Barro es un lugar imperdible, donde se exhibe el talento de los artesanos locales, quienes hicieron del árbol de la vida un símbolo mexiquense de prestigio mundial. Además, se conservan piezas prehispánicas de cerámica que fueron encontradas en excavaciones arqueológicas realizadas en la década de 1990.
Teotihuacán y San Martín de las Pirámides son Pueblos Mágicos que comparten uno de los Patrimonios Culturales de la Humanidad: la Zona Arqueológica de Teotihuacán. En ella, se pueden visitar importantes edificios monumentales de la antigua ciudad, como la Calzada de los Muertos, el Templo de la Serpiente Emplumada, la Ciudadela, las pirámides del Sol y de la Luna, y el Palacio de Quetzalpápalotl. También cuenta con dos museos especializados: el de la Cultura Teotihuacana y el Museo de Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente”, así como una sala de exposiciones temporales.
Finalmente, en Tepotzotlán, se encuentra el Museo Nacional del Virreinato, que se encuentra en lo que fue el Colegio de Novicios de la Compañía de Jesús. Este museo cuenta con colecciones permanentes, como Artes y oficios de la Nueva España y Monjas coronadas, la vida conventual femenina y colecciones temporales. Por otro lado, el Museo del Centro Cultural “Joaquín Arcadio Pagaza”, en Valle de Bravo, muestra la vida académica, religiosa y cotidiana de Joaquín Arcadio Pagaza en una casona del siglo XVII donde nació el poeta.