En México, el valor de los aceites en el mercado, al año, es de 38 mil millones de pesos.
Según datos expuestos por el INEGI, en el año 2019 se presentaron 747 mil muertes, de las cuales el 88.8 por ciento fueron debidas a enfermedades y problemas relacionados con la salud, el resto, 11.2% por accidentes, homicidios y suicidios.
Con estas cifras, se llega a la conclusión de que el principal factor relacionado a estas muertes es la alimentación proveniente de productos ultra procesados con exceso de azúcares, grasas, sodio y calorías.
Tan solo el consumo de bebidas azucaradas en nuestro país, provoca la muerte de alrededor de 40 mil personas cada año. De este total 23 mil 433 (57%) son a causa de la diabetes, 13 mil 517 (33%) por enfermedades cardiovasculares y 144 (1%) por diferentes tipos de cáncer asociados a la obesidad.
Sin embargo, lejos de los sodios y las azucares, existe un elemento que radica en la cocina de la mayoría de los hogares mexicanos, se trata del aceite, en especifico el aceite vegetal en sus diferentes presentaciones (Maíz, soya, canola, girasol, cártamo, maní, salvado de arroz, etc.)
Y es que los aceites procesados que comúnmente ofertan en los supermercados, se producen utilizando violentos procesos industriales donde se les calienta a altas temperaturas, lo cual destruye sus estructuras moleculares y crea a su vez los famosos “trans fatty acids”, que son un tipo de grasa tóxica para el cuerpo y se ha demostrado que pueden producir condiciones cancerosas.
Por ejemplo, una investigación de la Universidad del País Vasco (UPV), en España, publicada en 2012, demostró que algunos de estos aceites contienen ciertos compuestos orgánicos llamados aldehídos, relacionados con trastornos neuronales y con algunos tipos de cáncer. Y aunque en varios países de Europa y Asia principalmente, estos productos se han prohibido, en diversos países de América, incluyendo México, se pueden encontrar en cada esquina.
Tan solo en nuestro país, el valor de los aceites en el mercado, al año, es de 38 mil millones de pesos, esto de acuerdo a las cifras de la Asociación Nacional de Industriales de Aceites y Mantecas Comestibles, (ANIAME), quien también expuso que en el país, sólo en el 22 por ciento de los hogares se cocina con aceite puro.