Declaró que solo lo hará bajo su supervisión
Las investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE) por el homicidio de Carlos Manzo enfrentan un bache desde hace varios meses ante la negativa de la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, de entregar el teléfono celular del finado, bajo la justificación de una supuesta petición suya; afirma Grecia Quiroz que Carlos Manzo siempre fue enfático con la solicitud de que su teléfono nunca cayera en manos de otras personas.
Aunado a esto, la alcaldesa se negó a facilitarle el celular a la Fiscalía tanto en noviembre como en diciembre del año pasado, y aseguró que solamente accederá si se le permite supervisar la revisión de manera personal, toda vez que afirma temer por posibles alteraciones de la evidencia.
Y si bien aclaró que no se trata de un problema en particular con el fiscal Carlos Torres Piña, sí declaró que desconfía del personal del órgano investigador, de quienes considera no se ha hecho una depuración al 100%.
En este sentido, el fiscal confirmó que en efecto se le ha solicitado el teléfono a la presidenta en dos ocasiones, pero explicó que no se le puede obligar a entregarlo dado que se le está considerando como parte de las pertenencias personales y en principio no fue catalogado como evidencia; no obstante, señaló que está la opción de requerirlo judicialmente; en cuyo caso, la extracción de datos se realizaría en presencia de la propia Grecia, como fue el caso de al menos 14 personas que cooperaron de la misma manera.
Y es que el dispositivo podría representar una valiosa fuente de información para impulsar las investigaciones, toda vez que dentro podría estar contenida alguna amenaza previa o algún otro dato que pudiese ayudar a esclarecer los hechos.
Aunado a esto, el fiscal recordó que una de las líneas de investigación sugiere que el homicidio del exalcalde fue coordinado desde dentro del equipo de trabajo de Manzo, por lo que una vez más, el teléfono celular del fallecido podría ser pieza clave.
Por otro lado, Torres Piña aclaró que, a pesar de la negativa de la alcaldesa, no existen sospechas en contra suya, por lo que continuarán respetando su decisión de mantener el celular de Carlos Manzo como un objeto privado.